TIC TAC: La réplica del periodista

By on 17/10/2018

Don Q. Chillito comentó, en los últimos párrafos de su Tic Tac del lunes pasado, una crítica a la columna dominical titulada “El burro hablando de orejas”, publicada en El Diario de Juárez; que sobre incomodaron a su autor, el periodista Francisco Ortiz Bello.

En mi parecer es una columna que no le queda al señor Ortiz Bello y al final la califico, y a él mismo, como su propio título reza:“El burro hablando de orejas”

¿Por qué? Porque, en efecto, no tienen ninguna calidad moral, ni de valor alguno para calificar al gobernador Javier Corral de esa manera, en un asunto que fue convocado para analizar la ley anticorrupción y para lo cual fueron invitadas algunas personalidades y sectores sociales en la Ciudad de Chihuahua el fin de semana pasado.

No lo invitaron a él, porque precisamente se trataba de analizar cómo combatir la corrupción y a través de su columna del domingo manifestó su molestia por no asistir o, tal vez, sentirse seriamente aludido al no ser invitado.

Al margen de todo eso, al señor Ortiz Bello le molesta y se siente ofendido, al grado de amenazar con llevarme a los tribunales, por el calificativo de “chayotero” durante el régimen del más ladrón de todos los gobernadores de este Estado, César Duarte Jáquez.

Es decir, todo lo demás expuesto lo acepta tácitamente, menos que en tiempo presente sea señalado que perteneció a los beneficiados por “el César”, mucho menos en estos tiempos de cambio. Eso sí que lo molestó.

Es entendible, al menos por mí, porque si Pedro negó tres veces al maestro Jesús ¿Por qué el señor Ortiz Bello no negaría César Duarte?

En una carta enviada a la redacción de Juárez a Diario, dirigida al Editor y Director, solicita el derecho de réplica a propósito de mi columna y el consejo editorial se la concede, publicando integró el texto enviado.

En el cuerpo de la misiva original y luego como respuesta a la publicación de la réplica, amenaza con demandarme si en un tiempo que él considere no es cumplida su “exigencia” de dar una disculpa pública en este mismo medio y conducto.

Para sumarle al carrito, en su respuesta en la publicación de su derecho de réplica dice: “…Como inaceptable es que ‘hechos notorios son pruebas’…”, olvidando olímpicamente lo que él mismo escribió el 24 de junio en su columna titulada “Corral contra los Cabada”:

“Y ha quedado demostrado, con los hechos recientes, que Corral está dispuesto a hacer lo que sea para evitar el triunfo de Cabada. Literalmente lo que sea. Incluso violentar las disposiciones legales que regulan los procesos electorales desde su alta investidura como gobernador.”

Si lo dice él, los “hechos son pruebas”; si lo dice alguien más, no.

Pues bien, disculpa no va a haber, pero si contrarréplica y si con ello quiere llegar a los tribunales está en su derecho sí yo afecté su honorabilidad, para lo cual se tendrá que demostrar, antes que nada, la honorabilidad que se me reclame que afecté.

Usted conoce, estimado lector, la personalidad del señor Ortiz Bello, porque es pública, sustentada por los propios artículos que él escribe, por las personas que ha dañado sin sustento alguno al amparo de su opinión “informada”, por el servilismo demostrado con sus propias notas y columnas pagadas por medio de contratos mercantiles de publicidad, el mismo tipo de contratos con los que su amigo, el alcalde Armando Cabada, en declaración pública señaló al periodista González de Televisa calificandolo como “chayotero”.

La misma medicina que receta el señor Francisco Ortiz Bello es la misma que le receté en mi columna Tic Tac del lunes pasado. Vaya que no le gustó y de verdad me extraña porque es la misma, del mismo sabor, de la misma marca, del mismo gramaje y de la misma dosis, ya debería de estar acostumbrado el señor.

¿Qué duele? Sí señor Ortiz Bello, duele y sabemos que mucho, por que sabemos que ese mismo encono y dolor es el que sintieron personas a las que usted ha dañado en su prestigio, en su nombre, persona y familia…

¡Qué finita su piel cuando le toca a usted, señor Ortiz Bello!

Termino esta columna, dedicada a usted, con la frase creada ex profeso para mi columna del lunes pasado Tic Tac…

“Cuando hables de burros, limpiate las orejas y cuando oigas hablar de burros, esconde la cola.”

 

PD. Solo por no dejar. 

Dicen que para muestra, un botón.

Aquí le dejo un contrato de esos chayoteros, como los calificó su amigo el alcalde, emitido a su favor por el Gobierno del Estado de Chihuahua a través de su descentralizada JMAS, unos meses antes del periodo electoral del 2016, precisamente en el ocaso de la administración Duartista…

Y como es de predecible, en su defensa dirá: “es legítima publicidad para mi portal lavozdejuarez.com…”

Para que no quede al aire. 

Aquí le dejo lo cobrado en 2017 hasta el mes de agosto en el Congreso del Estado. (Algunas de sus facturas)

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Don Q. Chillito

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3 Comments

  1. Angélica DelaMora

    Angélica DelaMora

    17/10/2018 at 11:37 am

    Bello, de bello no tiene nada

  2. GVal Di

    GVal Di

    17/10/2018 at 12:21 pm

    Chayotes everywhere… aunque se desviva negándolo Ortiz Rubio. Es tan evidente!

  3. Sergio Acosta Pedroza

    Sergio Acosta Pedroza

    17/10/2018 at 12:58 pm

    Se equivocó Paco, no sabe que se tienen archivos y fotos como para ampliar esta nota, al tiempo.

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