Por mi raza hablará mi espíritu, dijo el Maestro de América

By on 22/10/2018

Apropósito de que aún estamos en el mes de la raza, estimado lector, quiero invitarlo a que nos detengamos un momento en el tema de la Educación en México durante la época contemporánea y de su gran promotor, el Maestro José Vasconcelos.

Me refiero a la Universidad en nuestro país, pues en nuestros días es cada vez más fácil tener acceso a la Educación básica, media superior y superior; a diferencia de los tiempos de nuestros abuelos y bisabuelos, ya que hace casi 70 años, los jóvenes juarenses que tenían la vocación y el deseo de aprender una profesión; debían emprender un largo viaje en tren a recorrer medio país, para llegar a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Con unos ahorros, una maleta, un traje sencillo y dejando todo atrás, estos jóvenes se preparaban para la aventura intelectual.

Pues bien, décadas antes, durante el gobierno posrevolucionario José Vasconcelos, siendo rector de la UNAM, empezó a desarrollar los proyectos de la reforma universitaria y para la creación de la nueva Secretaria de Educación Pública.

El proyecto educativo de Vasconcelos no fue un suceso que se dio de manera espontánea, fue un proceso que se fue construyendo a partir del por qué se hizo la Revolución y las consecuencias que la lucha armada dejó en la sociedad, en el gobierno y en las instituciones. El ambiente posrevolucionario no solo trataba de hacer un cambio en el gobierno, para los intelectuales significó hacer una Revolución, un cambio en el pensamiento que ya se discutía en el Ateneo de la Juventud. La propuesta de Vasconcelos consistió en crear algo nuevo a partir de las ruinas del viejo régimen donde todos tuvieran cabida; y esto fue una cultura propia de México y una Educación que fuera diferente.

Esto es algo muy interesante en Vasconcelos, pues él se formó en la última etapa del viejo régimen, es decir durante el gobierno de Porfirio Díaz, que hacía ver que la paz y estabilidad seguían. Vasconcelos tuvo los medios para formarse en una de las mejores instituciones educativas de ese momento, que fue la Escuela Nacional Preparatoria y la entonces Universidad Nacional, ambas en la Ciudad de México. Para cuando se recibe como abogado, logró ganarse la vida dentro del régimen del viejo general, y es dentro de éste donde encontró las herramientas para construir su pensamiento. Pero es durante el exilio donde reflexiona y madura ideas.

Para cuando vuelve a México a principios de 1920, se encuentra con un país destruido por la guerra interna, el país, régimen e instituciones que lo formaron quedaron destruidas, su mundo, su pasado quedó en ruinas. Es posible que esto provocara en el dolor y nostalgia. Pienso que aquí surgió el germen de la redención nacional y tiempo después, consolida su pensamiento en que la Revolución tenía que hacerse efectiva, tendría que haber un cambio. Esto fue el proyecto educativo que nació en el seno de la UNAM y lo puso de manifiesto en su discurso de toma de posesión como rector:

“La pobreza y la ignorancia son nuestros peores enemigos, y a nosotros nos toca resolver el problema de la ignorancia. Yo soy en estos instantes, más que un nuevo Rector que sucede a los anteriores, un delegado de la Revolución que no viene a buscar refugio para mediar en el ambiente tranquilo de las aulas, sino a invitaros a que salgáis con él a la lucha, a que compartáis con nosotros las responsabilidades y los esfuerzos. En estos momentos yo no vengo a trabajar por la Universidad, sino a pedir a la Universidad que trabaja por el pueblo. El pueblo ha estado sosteniendo a la Universidad y ahora ha menester de ella, y por mi conducto llega a pedirle consejo.”

En esta otra parte del discurso, Vasconcelos pone de manifiesto que su trabajo además de ser rector, será poner la Universidad al servicio de la sociedad. La cual explica a continuación:

“Lo hacemos saber a todo el mundo: la Universidad de México va a estudiar un proyecto de ley para la educación intensa, rápida, efectiva de todos los hijos de México. Que todo aquel que tenga una idea nos la participe; que todo el que tenga su grano de arena lo aporte. Nuestras aulas están abiertas como nuestros espíritus, y queremos que el proyecto de ley que de aquí salga sea una representación genuina y completa del sentir nacional; un verdadero resumen de los métodos y planes que es necesario poner en obra para levantar la estructura de una nación poderosa y moderna”

Como se mencionó al principio, el proyecto de Vasconcelos no fue un hecho aislado, fue un proceso y como él lo ha mencionado en las partes citadas, invita a participar a quienes tengan el interés para la creación de ley. La respuesta a esto fue la conformación de un pequeño grupo de intelectuales, tenemos a Ezequiel Chávez, Enrique O. Aragón, Alfonso Caso, Alberto Vázquez del Mercado, Manuel Gómez Morín, Genaro Estrada y Mariano Silva. En ese panorama la preocupación de Vasconcelos consistió en que México no podría salir de la barbarie en la que se encontraba, si no se educaba al pueblo. La cuestión es ¿salimos de la barbarie? ¿el pueblo mexicano está educado?

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Marduk Silva

Licenciado en Historia por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Profesor en Preparatoria Lobos de la Universidad de Durango Campus Juárez y en la Escuela Preparatoria Luis Urias.

 

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