Peligro de la Metafísica

By on 27/02/2018
Guillermo Chavez Lic. Guillemo Chávez Martínez †

El hombre tiene el absoluto derecho y la total obligación de buscar  el conocimiento la naturaleza  le ha  dotado de la herramienta precisa: La razón; es  lo único que nos hace  diferentes de los  demás seres  vivos. Si no usamos la razón, dejaremos  de ser  hombres.

La  humanidad, en la búsqueda de la manera o forma  en que  el hombre  adquiere el conocimiento se  ha  dividido  en dos grandes  corrientes:  el Idealismo y  el  Empirismo. EI idealismo, nos dice que el verdadero conocimiento son las  ideas; el mundo  fuera de la mente es incomprensible por  sí mismo; el objeto del conocimiento lo construye  el propio  individuo, entre  muchas posiciones más. El empirismo, son los  datos caóticos  y en desorden del mundo exterior que el hombre adquiere  través de  los sentidos (gusto, tacto, olfato, vista, oído); es la información que  nos da la experiencia; la  negación de  la capacidad  del hombre  para obtener  la  verdad absoluta, entre otros puntos.

Estos  dos  tipos  de conocimiento  de manera  aislada no funcionan, no son útiles al hombre: El Idealismo es un recipiente sin contenido, es una  forma sin materia; el Empirismo es un contenido caótico  sin forma, son datos  de la experiencia  sin  recipiente.

El Criticismo  kantiano nos dice: es necesario la unión del empirismo e Idealismo para que adquiera el carácter de conocimiento científico. Es decir, las ideas, como recipientes, deben contener  y darle  forma a los  datos  caóticos  y  en desorden  del mundo exterior. Solo así, unidos trabajando, Empirismo e Idealismo, son útiles al hombre a través de la ciencia.

El conocimiento científico es la base segura para impulsarnos a dar un paso  más  en  la búsqueda del conocimiento. La tecnología certifica  que la ciencia es  la extensión de nuestros cinco  sentidos; una copia exacta de los  fenómenos  de la naturaleza. Todo lo que el hombre  mide es  ciencia, no es  ciencia  lo que el hombre no puede medir. Observemos con atención los inventos del hombre  y nos causará asombro.

La  filosofía le da posibles  respuestas a las preguntas del hombre cuando reflexiona; la ciencia certifica la veracidad de esa  respuesta y así sucesivamente ciencia y filosofía avanzan, poco a  poco, juntas en la búsqueda y adquisición del conocimiento. La ciencia tiene sus límites bien marcados, la filosofía la impulsa a aumentar su radio  de actividad. Tan es así, que el hombre aún  no conoce el  fondo del  mar, no sabe del punto más  alto  de nuestro planeta, el basto horizonte lo desconocemos, existen, desgraciadamente, muchas enfermedades mortales, entre  otros,  muchos aspectos  que desconocemos de nuestro planeta.

Sin embargo. El  hombre en el ejercicio de  ese derecho, natural, legítimo y absoluto de buscar  el conocimiento, va más allá de los límites  naturales de  sus facultades de conocer y se pierde. Llega al conocimiento metafísico  o  trascendental y sabedor que la ciencia no certificará  la veracidad  de su conocimiento: se convierte  en poseedor  absoluto de la verdad única, no admite objeción alguna, el dogma lo sostiene.

La metafísica fue  la “ciencia  madre de  todas las ciencias” en esa terrible época para la humanidad llamada oscurantismo, aún vigente. En la época de la Ilustración (solo fue un chispazo que iluminó un instante esta profunda y eterna oscuridad en la humanidad)  se  le aplicó  el método científico al conocimiento metafísico certificando que  éste conocimiento no es  científico.

Estimado Lector: El peligro del conocimiento metafísico  (entendiéndolo como el conocimiento que no es  científico o seudociencia) y trascendental radica precisamente  en esto: carece de certeza, firmeza, soporte, objetividad, entre otras características importantes; el conocimiento metafísico es utilizado por  hombres  sin escrúpulos con el  fin de explotar, dominar y someter a esclavitud a los  demás  hombres; sí  el conocimiento científico en ocasiones es utilizado  con ese  fin por nuestros  gobernantes,  el metafísico o seudociencia es utilizado  con el mismo  fin por  hombres de  todas las  capacidades .

La metafísica o las  seudociencias son el principal promotor en nuestros días, de la poderosa vigencia del Oscurantismo, en consecuencia: a la humanidad se le negará el progreso, que  busca con insistencia, mientras  no someta a la certificación  del  método científico todo  su conocimiento y ubique en un lugar apropiado todas  esas  inquietudes legítimamente humanas…continuaremos siendo esclavos en el Oscurantismo.

¡Es cuánto! Un abrazo fraterno.

Originalmente publicado el 3 de Agosto de 2015

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