Menos visión, menos productividad

By on 31/10/2018

Al analizar la productividad siempre se piensa en la capacidad que tienen los trabajadores para producir más en el tiempo que dura su jornada laboral, sin embargo, existen otros factores que merman dicha productividad y van más allá del tiempo, sino que se relacionan con condiciones laborales o peor aún, la productividad depende del estado de salud del empleado; y con salud no me refiero a un resfrío o una enfermedad grave, sino a distorsiones a las que no prestamos atención, como la pérdida de visión o el cansancio visual.

La economía mundial pierde cada año más de 225 mil millones de dólares por la baja o pérdida de productividad entre los adultos, la causa de dicha pérdida de productividad se da por una situación que pocos toman con la seriedad adecuada: la mala visión o visión deficiente; es decir, las limitaciones de una o más funciones del ojo, una problemática que la sufren sobre todo países en desarrollo, donde el 90% de los discapacitados son pobres.

Imagen tomada de Internet

De acuerdo con estudios realizados por el Foro Económico Mundial, los problemas visuales en la población no sólo se traducen en pérdidas económicas, sino que también son millones las personas afectadas, se estima que 5 mil millones de personas sufrirán de miopía en 2050, lo que significa casi el 50% de la población mundial.

Las personas de la tercera edad y los niños son los sectores de la población más afectados por la las limitaciones visuales, el estudio “Eyeglasses for Global Development: Bridging the Visual Divide” estima que, al menos 239 millones de niños en el mundo requieren lentes. Quizá te preguntes esto cómo impacta a la sociedad, pues bien, estos niños verán afectados sus procesos de aprendizaje, afectando su educación, su aprovechamiento escolar y con ello haciéndolos vulnerables.

La finalidad de este artículo no sólo es concientizarse sobre la necesidad de atender la problemática visual y de otras discapacidades en la población mundial. Sino que re requiere atender a la población pobre que no puede acudir a recibir atención médica, prevenir la discapacidad dadas las condiciones laborales y, sobre todo, pensar en que la generación de riqueza depende del capital humano y no sólo es necesario que éste se encuentre capacitado, sino que cuente con condiciones óptimas de vida, esto es salud, vivienda, alimentación.

Deja un comentario:
Nancy Carbajal
Columnista • Economista

Lic en Economía de la UACJ y Candidata al Grado de Maestra en Ingeniería Económica por la Universidad la Salle. Columna semanal sobre temas de economía, finanzas, política y sociedad.

You must be logged in to post a comment Login