La duda metódica: Una herramienta para impugnar el dogma

By on 03/10/2017
Guillermo Chavez Lic. Guillermo Chávez

La sociedad occidental dominada por el utilitarismo y el existencialismo está generando hombres conquistados por la materia: el individuo se introduce a la sociedad buscando una supuesta seguridad, fincada en el temor a la soledad que le provoca su individualidad.

La actitud dogmática del hombre ha construido a través de la historia esta estructura, que hoy, reduce al individuo a un estado de esclavo al ser cautivo de un exagerado materialismo responsable del extenso y profundo egoísmo existente. La conducta del hombre impregnada de una posición de duda filosófica, en lugar de la actitud dogmática del mismo, favorece y defiende al individuo de su cruel y despiadada explotación; circunstancia esta que el hombre cree normal sostenida por la costumbre.

Iniciemos: El estado más hermoso y fascinante del hombre es la Ignorancia: cuando el individuo tiene el profundo y arraigado convencimiento de su desconocimiento de algo en particular y concreto e inicia preguntando, investigando, explorando con la firme disposición de acercarse a la verdad. Cuando el hombre cree que sabe y está totalmente sugestionado de ser poseedor de una gran cantidad de conocimiento, carece de la menor intención de conocer, ofendiéndole la palabra ignorante; su actitud dogmática no permite sea objetado por medio de la duda metódica, así está en la imposibilidad de adquirir conocimiento y permanecer en ese estado de ignorancia.

El hombre ante la ignorancia, genera dos caminos: el primero, un proceder dogmático estimulado por la indiferencia, el temor, el ocio por conocer la esencia o la estructura natural de las cosas o el concepto que puede percibir y entender; el segundo camino, la actitud de duda impulsada por la curiosidad y la admiración por conocer a través de la investigación, búsqueda y exploración el sistema de organización de los cuerpos y las definiciones. En el dogma se cree; en la duda se sabe.
La actitud dogmática que origina la ignorancia ha generado en el hombre ese lamentable estado en el individuo de siervo oprimido en la sociedad; los diferentes organismos y corporaciones que conforman la sociedad y tiene como objetivo la propiedad de las ganancias materiales que el individuo les abastece con su actividad utilitarista. Justo es mencionar la necesidad de participar en este sistema utilitarista para obtener de la sociedad lo necesario para sobrevivir. Estos organismos y corporaciones que pululan en la sociedad con esa intención, generan en el hombre la necesidad de consumir sus productos; el individuo con su postura dogmática los adquiere y consume, aun sin ser necesarios. Es solo un ejemplo de miles generados por la conducta dogmática del individuo; confundidos en su personalidad egoísta.

En cuanto al segundo camino que genera la ignorancia, es decir, la actitud de duda activa y dinámica del hombre originada por ese entusiasmo de conocer la esencia natural de las cosas incita poderosamente a investigar y conocer el mundo que lo rodea. Esta actitud, le facilita al hombre conocer la naturaleza y sus fenómenos y de una manera libre utilizar sus recursos en su propio beneficio con la justa medida. Así el individuo con esta actitud de la duda evita ser sometido a esos terribles sistemas de explotación que han dañado profundamente a la humanidad. Nos permite conocer con un poco más certeza cada acto del hombre minimizando ese lamentable estado de esclavitud y sometimiento.

A manera de conclusión: La actitud dogmática del hombre caracteriza las épocas retrogradas de la humanidad; la posición de una conducta tipificada con la duda filosófica es característica de los periodos progresistas. El individuo al combatir de ignorancia tienes dos fundamentales vertientes: el dogma que genera regresión; la duda metódica que permite el progreso en todos sus aspectos. Hoy en nuestra sociedad el dogma se vigoriza y la duda muere.

Es cuánto ¡un abrazo fraterno!

Deja un comentario:

You must be logged in to post a comment Login