Ana Cecilia Compeán, Durango

By on 21/12/2016

“Participar como becaria del Festival Interfaz fue una experiencia que me permitió obtener nuevos conocimientos, los talleres fueron dinámicos y pude poner en práctica lo que estaba aprendiendo.

También pude conocer a otros escritores del país, sus textos y ampliar así los horizontes del mundo literario propio.

Ahora, finalizadas todas las actividades, puedo decir que esta capacitación cumplió con su objetivo, me deja las ganas de seguir aprendiendo, de participar en más actividades relacionadas y de tomar el papel de escritora como algo real y apasionante. Simplemente una vivencia genial.”

Festival INTERFAZ Chihuahua 2016 | Foto tomada de Internet.

El día que fui a la Luna

Estoy aquí sentada, contemplando todo lo que alguna vez tildé de inalcanzable. La vista es espléndida. ¿Aquel asunto de ir a la Luna?, sólo debía creer para que sucediera, es como un acto de fe, por eso los niños y los gatos son felices sin nada de lo que los adultos necesitamos. Justo ahora mi gato es feliz intentando atrapar el rizo de mi cabello que pende sobre la libreta mientras intento escribir.

Aquí la vida es eso que se recuerda de la Tierra. Veo la luz de las estrellas a mi alrededor y lo diminutos que son los problemas que decimos tener. No extraño a nadie, puedo comunicarme, mis pensamientos viajan y llegan a ellos, yo puedo escucharles también, todo está aquí adentro, todas las voces y todos los espíritus, aquí no hay barreras.

Y mira, como no existe el final, esa es una palabra inventada para los cuentos, que ¡vamos!, de niños siempre tuvimos la imaginación y el poder para traspasar y continuar dando continuidad a la historia.

Aquí no se espera nada, no das nada por sentado tampoco, estás en cada átomo, en el lugar que siempre buscaste, en ese mundo que encontrabas cuando te escondías debajo de tu cama, estás en esa orilla del río donde le conociste y le encuentras cada vez que vas, en ese columpio que te elevaba al infinito, al pie de ese árbol gigante, tu árbol, en el atardecer que te regalabas cuando trepabas al techo de tu casa, en ese bosque de seres mágicos escondido en un libro.

Tal vez los científicos quieran saber de la materia que observo: bueno, la Luna es bella, así como es, sin humanos ni maquillaje, su esencia palpita en cada parte, siento que camino sobre arena y nieve, mis pies se hunden un poco a cada paso, arena por el color, nieve por la sensación. La vista aquí es fenomenal, es total y es absoluta. Las iglesias no se acercan ni un poco a eso de la representación de Su Casa, no hay imágenes ni mandamientos, pero aquí está.

¿Has estado en el fondo del mar con los ojos abiertos? Estar aquí es algo similar, es curioso, estás afuera de la Tierra, pero estás adentro de todo, tus sentidos lo saben, tu mente, tu corazón y siempre lo estuviste, pero no lo habías pensado.

Desde aquí puedo verlo todo, pero no veo mi cuerpo, no hay materia en mí… soy libre.

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Karen Cano
Karen Cano
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Dice que es licenciada en Ciencias de la Comunicación egresada de la Universidad Autónoma de Chihuahua y periodista desde hace cinco años de la frontera más fabulosa y bella del mundo según Juan Gabriel. Actualmente trabaja en redacción de prensa, le gusta mucho escribir versos y cuentos cortos, especialmente. Publica sus artículos en MexicoKafkiano.com, mismos que se re-publican bajo permiso en JuárezaDiario.com