Youtubers: Los mesías del país

By on 05/08/2016

¿Por qué nuestros adolescentes se comportan de tal manera? ¿Por qué pareciera como si el país estuviera edificado por imbéciles, haraganes, idiotas, miserables? Quizás por la educación, quizás por el estilo de vida, quizás porque los padres son igual de imbéciles que los hijos. Con estas palabras un poquito fuertes expongo al nuevo estilo de vida (quejarse de todo de una manera absurda e incompetente), un modus operandi social bastante obsoleto (la libertad de expresión aplicada en prejuicio de la sociedad); por supuesto hablo de los “Youtubers”, esos que son populares a dependencia de imbéciles que quieren ser como ellos (no me gustaría que mi hijo se vistiera de mujer, hablará por cada 100 palabras 70 maldiciones y al final sin decir nada productivo más que quejas).

  • Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones idiotas (umberto eco).
  • El humor de internet es estúpido y aleatorio, ni mejor ni peor: distinto (un youtuber que no entiende de ironías).
  • Las personas inteligentes se vuelven más inteligentes en un estado activo, las personas de baja inteligencia siendo activos, se vuelven más tontas (otra vez el semiólogo italiano Umberto Eco)

Las quejas solo aportan descontento nunca soluciones y tal parece que nos hemos dedicado a fabricar quejas para sentirnos auto flagelados y así encaminarnos poco a poco a los mártires que merecen ser reconocidos… pero que pasa, porque seguimos pensado que otros nos pueden aportar algo beneficioso a nosotros cuando los indicados para aportar algo a los demás somos nosotros mismos…oh cierto, la huevones y la mediocridad del mexicano (lamento la ofensa es que esta semana no fui ni a la iglesia ni con mi súper sexy psicóloga ni visite la sala de masajes que tanto me gusta).

Recuerdo de niño a un tal polo polo que casi le da una embolia a mi madre por tanta grosería, recuerdo a mi maestra en primaria y su regla justiciera cuando este adorable ser mal decía en el salón de clase (muahaha).

Cuando me propongo no hacer algo productivo. Ando de metiche en internet y siempre me topo en youtube a esas personalidades  que han influido en la humanidad casi igual que el ebola o la peste bubónica. Hablo de esos enemigos de la inteligencia, aquellos que insultan al intelecto y deshacen la definición de cultura en la sociedad: los youtubers.

No diré nombres en específicos; sin embargo los identificamos porque marcan ahora una filosofía de vida donde “el fin justifica los medios” (aunque el fin sea más tarado que los medios) es el ejemplo a seguir en esta sociedad más irresponsable que cultural. Aclaro, hablo de solo aquellos youtubers que escupen el coeficiente intelectual de los mexicanos (¡HolaSoyCarlitos el Galactiko!).

Youtubers sin ninguna virtud bien aplicada,  con poca facultad para emitir argumentos sólidos de algún tema (desde un libro de colorear hasta los nuevo algoritmos económicos de Wall Street… ¿Qué será un algoritmo, quien es Wall street?

Me imagino a programas críticos que muestran un aporte, aporte como El payaso brozo (a mi ver de los primeros críticos irreverentes y no esos que creen que por maldecir, ofender y burlarse de cosas banales es ser irreverente (¡esperen…creo que yo…nah!). A consecuencia de esto han surgido personajes con el mismo patrón “irreverente” desde un grupo de comediantes son creatividad en una guerra, un payaso vulgar o un perro drogadicto; ósea, gente que solamente con una cámara de video pueden “masturbarse” en el mundo de la farándula… yo lo hago pero no en un canal de youtube (hablo de grabarme, no me masturbo… me hago el amor que es diferente), porque si aplico esto en mi vida y en el concepto moderno de celebridad, yo vendría siendo algo así como el “Míster sin calzones”.

El concepto:

Desde mi punto de vista, el ser youtuber es un buen concepto para comunicar, para exponer el libre albedrío y fomentar la libertad de expresión, desde el aspecto cómico, o de cualquier índole, y es productivo en cierta forma (bueno por eso hay youtubers que solo buscan seguidores para obtener dinero…yo también lo haría pero usaría mi cerebro, quisiera ser el ejemplo de lo que no se debe hacer, pero sin insultar al raciocinio que caracteriza al ser humano, a parte como saben, amo a la humanidad y daría todo por complacerlos (no….la verdad no).

Ahora, aparentando ser un poco más inteligente que la semana pasada (siempre quiero superar mis propias expectativas) cito un argumento de un novelista y semiólogo italiano (si es el mismo de arribita)

-Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban solo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos eran silenciados rápidamente y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasión de los necios.

Y también dice esto:

“La televisión ha promovido al tonto del pueblo, con respecto al cual el espectador se siente superior. El drama de Internet es que ha promovido al tonto del pueblo al nivel de portador de la verdad”.

Lo sé, no faltara el inbox de uno que me dice: “ya quisieras tener seguidores como tal o cual, ya quisieras ser famoso y salir en la tele”…bueno, cierto, participe en castings de radio y televisión, trabajo en radio y grabo mis propios videos porno, me considero una celebridad así que puedo búrlame de cualquier ente medianamente inteligente o nulamente inteligente (si no me entiendes te regalo un diccionario). Estas citas expuestas antes de explotar psicológicamente, muestran lo perjudicial que puede ser darle libertad a los necesitado, poder a los imbéciles y fabricarles talentos a los incompetentes, tendremos una sociedad vestida de caos, intolerancia, ignorancia y mediocridad en medios de comunicación, en el arte, en la educación (¿les hace familiar esto?), pues si y aparte, para rematar cito las diez estrategias de manipulación mediática en las cuales  México engloba en cada una, teniendo un país pasivo, sumiso, tonto y conformista:

  1. La estrategia de la distracción
    El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes.La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética.

    “Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

  2. Crear problemas y después ofrecer soluciones
    Este método también es llamado “problema-reacción-solución”.Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar.

    Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad.

    O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

  3. La estrategia de la gradualidad
    Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos.Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990:
    • estado mínimo
    • privatizaciones
    • precariedad
    • flexibilidad
    • desempleo en masa
    • salarios que ya no aseguran ingresos decentes,
    …tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.
  4. La estrategia de diferir

    Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura.

    Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato.

    Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente.

    Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitada.

    Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

  5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad
    La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental.

    Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante.

    ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”.

  6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión
    Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos.

    Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…

  7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad
    Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud.

    “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores.

  8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad
    Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…

  9. Reforzar la autoculpabilidad
    Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos.

    Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se auto-desvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción (¡sin acción, no hay revolución!).

  10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen
    En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes.

¿Les son  familiares estas 10 estrategias?, a quienes cuestionamos donde radica el error que llevo a este país al desangramiento, debemos por obligación y compromiso a identificar las causas de tanto imbecilismo, aquí hay 10 razones.

No hay soluciones cuando se forma parte del problema, la manipulación es una cosa de dos. Seamos seres individuales

Por un mundo más apto para mis futuros hijos:
Carlos F. Carrazco (me alquilo para fiestas y “mitin” políticos)

Carlos Felipe Carrazco Vega
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Empresario, escritor y autor compositor. Titulado en terapia física y rehabilitación. Participó en la antología de poesía "Letras mágicas" en la Asociación de Escritores del Noroeste del Estado de Chihuahua (ASENOCH).
Colaborador en Radio Net y asociaciones civiles.
Actualmente escribe artículos en el área de psicología, neurociencias y opinión político-social y es docente en secundaria en materias de matemática y física y de ciencias sociales en educación media superior.