Todo se Legitima en el Juicio Entre la Ciencia y el Dogma.

By on 26/10/2015
Guillermo Chavez

Resultado de la esclavitud del hombre occidental al dominio de la materia, es el concepto de contaminación: definido constantemente en términos materialistas; olvidando, naturalmente desde esta visión, el espacio de la contaminación de los pensamientos y las ideas.

El hombre actual ha recibido una cantidad enorme de pensamientos e ideas que durante el desenvolvimiento de la humanidad se han ido acumulando permanentemente: tarea necesaria y titánica es determinar la utilidad o no para el individuo de esos pensamientos e ideas, legados por el pasado; de no cumplir el hombre con esa tarea gigantesca, está en el riesgo inminente de contribuir al grave acumulamiento continuo de ideas y pensamientos no útiles al hombre: las ideas y los pensamientos están contaminados, o sea, no son útiles al individuo.

Los pensamientos y las ideas deben dominar la materia; al contrario, si la materia domina a los pensamientos e ideas el hombre se convierte en su esclavo. Nuestra sociedad occidental está sometida a un desgarrador materialismo: he ahí la nula actividad fundamentada en el pensamiento y en las ideas; he ahí también, el origen que genera esta grave contaminación.

La humanidad ha proporcionado al hombre de todos los tiempos, dos herramientas idóneas en la elección de los pensamientos e ideas útiles o no al individuo: el embudo formado por el conflicto inevitable entre la ciencia y el dogma.

Con el objetivo de evitar el progresivo acumulamiento de pensamientos e ideas no útiles al individuo, es necesario someterlas con fuerza a ese tamiz con tela formada por la duda o ciencia y el dogma y en ese discernimiento solo pasen esos pensamientos e ideas útiles y necesarias al hombre; evitando que el resto, las no útiles, pase el tamiz y degeneren en una epidemia contaminado las útiles.

La actitud dogmática del individuo es necesaria para la existencia de la actitud científica o de duda: sin dogma no hay duda; sin duda el dogma se vigoriza.

Los pensamientos y las ideas no útiles al individuo son los contaminantes. Del objeto del dogma impugnado por la duda y la ciencia puede surgir o no una utilidad al individuo; la duda tiene posibilidad de generar o no una idea no útil al individuo, y a la inversa.

De esta forma y para concluir: con el empleo de la duda o ciencia y el dogma, funcionando unidas estas dos herramientas como tamiz o embudo, generaran pensamientos e ideas útiles y necesarias al individuo y evitaran se continúen acumulando pensamientos e ideas no útiles que solo contaminan.

En el hombre considerado individualmente, al igual que la sociedad actual, está sumergido bajo el acumulamiento personal de pensamientos e ideas que no le son útiles y solo le contaminan; vital es el uso de las dos herramientas mencionadas para que se generen pensamientos e ideas útiles para él.

Es cuánto ¡un saludo fraterno!

  • Akosima Asociados

    Excelente transmisión de sabiduría estimado Guillermo, no podría ser mas acertado, fácil de leer pero difícil de aplicar, el hecho de considerar un dogma como tal implica que es una idea que para el individuo ya de por sí constituye en si mismo un fundamento cierto e innegable, es aquí en donde comienza lo complejo del ejercicio, para poder llegar a conflictuar el dogma con los conocimientos científicos es necesario, en primer término hacerlo con el dogma mismo, es decir, ponerlo en duda suprimiendo así su carácter de dogma *DIFÍCIL!!*

  • Ricardo Saul Acosta Martinez

    Un muy buen