Sembrando el pánico: ¿qué tan bueno es ser un chico maquiavélico?

By on 20/11/2015

-¨Si te quieres ganar mi confianza, entonces tendrás que ofrecerme la tuya a cambio¨-

(FRANK UNDERWOOD –Serie: ¨house of cards¨)

-Vale más hacer y arrepentirse que no hacer y arrepentirse-

(Niccolò di Bernardo dei Machiavelli)

-Engendra una necesidad: Provoca ansiedad y descontento en proporción-

(Robert Greene- El arte de la seducción)

¨No te ignoro, solo te doy la importancia que mereces¨

(Gregory House –serie: ¨Dr. House¨)

Lo sé, con el título acapare la atención, pero no es un truco de marketing donde te venden la solución a la fealdad y te terminan dando un espejo con la imagen de fondo de Brad Pitt, ¡No!, aquí si doy lo ofrezco.

¿Qué tienen en común estos 4 tipos? Dos reales, dos falsos, ¡Exacto! Son ¨malos¨ dentro de un concepto cívico moralista a mi parecer, ya obsoleto.

¿Qué pretendo decir en este artículo?, que el ser humano es dual, Un ¨blanco divino¨ y un ¨negro infernal¨ (aclaro, no lo digo con connotación racista).

Hace tiempo, (no digo tiempo para que no me identifique mi ex, ¡mentira! sé muy bien que lees esto, un saludo con todo el amor de mi alma) mi hormona se alboroto y anduve un tiempo intentando enamorar a una chica peculiar con las tres B’s (Buena, Bonita… y no recuerdo la tercera ¨B¨), una mujer que destacaba de la mayoría y obvio los hombres abundaban, así que para yo de alguna manera adelantarme a los demás, me convertí en su amigo, consejero, claro, con la pura intensión de ¨abrirle los ojos¨ y hacerle saber que todos sus pretendientes eran el diablo, claro, excepto yo. Pues funciono y por supuesto que me rodee de jugadores de futbol americano, entrenadores de gimnasio y, chicos con más dinero que cerebro e incluso inocentes criaturas que aparentaban ser mejor que cualquier otro, todos con el mismo objetivo: Matarme. Esta historia termino en que, fuimos novios, yo me hice el hombre más odiado en todo el circulo de ¨amigos¨ de ella, no por el hecho de que yo me volviera su novio; sino porque se enteraron de mis artimañas (admítalo chicas, todas las villanas de televisa, son maquiavélicas, y ustedes también sino; preguntémosle al baño).

Este ejemplo es una proyección en donde todos la vivenciamos, en mayor o menor proporción, incluso en las cosas más sencillas como por ejemplo, para deshacernos un rato del perro, le lanzamos una pelota imaginaria para que valla por ella y nos la devuelva (eso es malvado), o cuando hacemos una cita con la intención de besarnos (o algo mas) y que nos pospongan la cita a otro día dos horas antes de la hora acordada (eso es crueldad mujeres); pero uno como ¨buen chico¨ maquiavélicamente decimos que ¨no hay problema¨, que ¨podemos acodar otro día¨, claro, porque si nos enfadamos o nos ponemos ¨negativos¨, perdemos cualquier oportunidad de un beso… o algo más.

Somos malos y buenos, todos, en mayor o menor proporción (hay chicas malas muy ¨buenas¨, chicas buenas muy ¨malas¨ y chicas buenas muy feas, todo depende de los gustos).

¿Es atractiva una persona maquiavélica? Para los semejantes si, para los santos, no. En lo personal me gusta decirle a esa mujer en lugar de un ¨me encantas¨ decirlo en nuestro lenguaje maquiavélico: ¨me encantas como la sangre a los tiburones¨, lo sé, no es romántico pero es más honesto que decirle ¨cosita¨ o ¨puchunguita¨, porque ella como yo sabemos que una mirada puede enamorarnos o matarnos (en un aspecto metafórico alegórico al sexo claro está).

¿Que es ser maquiavélico?, todos dirán muchas cosas negativas aunque la realidad es otra. Definamos que es ser maquiavélico: Una persona lógica, metódica, calculadora e incluso sarcástica (el sarcasmo es un método infalible para ocultar verdades o mentiras), con la habilidad de exagerar las virtudes y menospreciar las debilidades tanto propias como la de los demás para resolver o evitar conflictos.

Características principales de una persona maquiavélica:

 

  • Se ajustan a cualquier ambiente social y a cualquier personalidad (a eso le dicen hipocresía, bueno, las personas empáticas que todo mundo quiere, podrían clasificarse como hipócritas).
  • Sus argumentos se basan en patrones generalizados descartando toda relación emocional, laboral o, ¡dios me libre!, marital (no le podemos decir gorda a nuestra novia cuando no le queda un vestido, mejor le decimos que se ve hermosa… evitamos un conflicto).
  • Importa más el resultado antes que el proceso (todos queremos resultados, no me siento feliz solo porque ¨hice lo que pude¨, nos sentimos igual de mal que si no hubiéramos hecho nada, eso es maquiavelismo.
  • El maquiavélico te ofrece lo que necesitas, a cambio de algo que el necesita (se le conoce como negociación, otros como ¨filantropía¨, otros como ¨manipulación¨, otros como ¨un noviazgo¨).

 

Y hay muchos ejemplos buenos, claro en lo negativo entra la manipulación, la difuminación de la verdad (o mentira a medias).

Más claro, si en el trabajo alguien habla mal de ti diciéndote ¨niñita¨ y tú, por moralista o ¨neo Mahatma Gandhi¨, no haces algo al respecto, estas demostrando que el maquiavélico hijo de su chi… tenía razón. ¨Lo bueno se ataca con lo malo, lo malo se ataca con lo malo¨ (si no me creen, investiguen cómo funcionan sus vacunas).

¿Qué tan malo es ser ¨malo¨? Nada en lo absoluto, aunque en exceso, bueno todos los excesos son malos.

Los besos son buenos, los celos son malos, pero en conjunto nos muestran que tan importante es una persona, igualmente hoy día, donde nos obligan a seguir normas éticas y religiosas que ya caen algunas en lo ridículo (por cierto, soy un ferviente creyente de llegar virgen al matrimonio así que absténganse mujeres de incitarme al pecado), donde hacemos algunas cosas con recelo y porque no decirlo, con hipocresía solo para evitarnos el ser señalados.

Hay que ser un poquito maléficos a veces, es divertido hacer cosas fuera de la moralidad, o incluso fuera de la ley, claro, en una proporción que nos evite la silla eléctrica o que se enoje nuestra madre. ¿Quién en su niñez no toco timbres y a correr? O ¿esconder la toalla y la ropa de nuestro hermano cuando se está bañando? Bueno, suena inocente porque lo hace un niño así que cambiare de adjetivo: ¿Por qué no somos inocentes como un niño a veces?

Robert Greene, en su libro ¨Las 48 leyes del poder¨ habla de cómo el maquiavelismo puede dar resultados siendo inteligente y con mucho tacto (porque si pretendes ser maquiavélico siendo un idiota y no calculas consecuencias, terminarás siendo catalogado como ¨lambiscón¨ o como criminal), en su otro libro: ¨El arte de la seducción¨ (no, no es una recapitulación del kamasutra, ni tampoco de aquel libro irónico de Yordi Rosado), Muestra cómo ser atractivo a los demás (en todos los aspectos) utilizando las debilidades de los demás a nuestro favor (yo sé que a esta chica que me encanta, le fascinan las hamburguesas, eso es una ventaja para mí y debo aprender a cocinar un majar con papas fritas ¿Esta actitud es hipocresía?).

El Dr. House, que puedo decir de él, Sarcástico, un tanto infantil (como muchos de nosotros cuando estamos enfermos de amor), maquiavélico, calculador y manipulador. Una serie que cautivo a miles, tanto por su excelente guión como la actuación y sobre todo por la personalidad del personaje. Muchas personas no lo admiten, pero las personas que son inteligentes y sacan provecho de las circunstancias se han vuelto muy atractivas hoy día, al igual que el personaje de Frank Underwood , -lean la analogía del apellido ¨Underwood- bajo madera¨ alegórico a oculto (una característica del maquiavélico es ser interesante, intrigante, que oculta cosas) es similar a ¨House¨ solo que el ejemplo se proyecta dentro de la política y en una personalidad frívola. De Maquiavelo, bueno no diré mucho de él, solo resumo la personalidad de Maquiavelo en la palabra: ¨maquiavélico¨.

¿Entonces, ser maquiavélico es malo o bueno? Quizás tu madre te diga que es malo porque ella fue educada con ¨valores¨ y es aceptable ese argumento muy cierto, ella con sus valores; mas cada uno somos individuales y tenemos el derecho de educarnos con valores propios, aquellos que nos hagan sentir cómodos con nuestra persona y así forjar nuestra propia doctrina que se inculca a nuestros hijos, pero que ellos conservan como nosotros, la libertad de elección, por supuesto que influye la doctrina de los padres, eso me tranquiliza al saber que mis hijos no serán idiotas o quizás sí, pero como yo (su padre en potencia), no quieran aceptarlo.

Desde mi perspectiva, (maquiavélica por supuesto), debemos desprendernos del miedo al rechazo, de esa obligación de ¨dejar de ser nosotros mismos¨ para convertirnos en alguien que agrade a los demás (todos, absolutamente todos, somos influenciados por otros, incluso esos entes que a todos nos dicen ¨Nefastos¨, ¡Hola chicos!).

Lo bueno y lo malo son estándares de medida de la ética impuestas para evitar problemas civiles o religiosos, pero cuando te percatas que a veces cuando ¨haces lo correcto¨ todos se benefician menos tú, ahí es donde entra el dilema de que, los demás son maquiavélicos, menos tú y por supuesto no sacaras ventaja.

No estoy diciendo con esto de que todos nos volvamos diabólicos infernales y que odiemos a medio mundo, me refiero a que nos desprendamos de ese cordón umbilical que nos ata y nos dice que ¨los ricos son malos, mejor pobre y feliz¨ o la que dice: ¨déjala ir, si vuelve es que es tuyo si no vuelve es que jamás lo fue¨ (en lo personal es una burla esa frase porque si yo me hubiera quedado sentado mirando como el ¨mamer¨ quería acostarse con esa chica 3 B’s, de seguro, no hubiéramos sido novios y se habría ido y yo jamás la utilizaría y manipularía la historia para que concordara con el argumento de este artículo.

Ser maquiavélico en un concepto general es ser egoísta, claro aunque es poco positivo ser conformista o preocuparse por los demás (que maravilla estar tranquilo sin problemas y con el alma pura), pero es más positivo ¨adelantarse¨ y despreocuparse de los demás y no dejar nada a suerte. La competencia es buena te enriquece como ser humano, por supuesto que solo pensarás así siempre y cuando nunca pierdas.

Una propuesta propia:

¨Para ayudar a los demás tenemos que ayudarnos primero nosotros (eso es egoísmo) para así, poder dar porque si un cascaron se rompe desde adentro, la vida progresa, pero si se rompe desde afuera, la vida se detiene. No detengas tu vida por mover la de los demás-

Quizás pierda muchos lectores con este artículo (pensando en negativo) o al menos alguien me lea (pensando en positivo), pero con mi experiencia en los aspectos de trabajo, relaciones de negocios, relaciones amorosas apocalípticamente caóticas y relaciones políticas, me doy cuenta que el progreso de la humanidad no se basa en ¨Darlo todo a cambio de nada¨; sino en preparar el terreno y ¨de la nada, crearlo todo¨.

Siempre es positivo preocuparte por ti mismo así como el ver por los demás; pero no podemos compartir un pan que no tenemos o una moneda que debemos. Seamos duales, buenos y malos porque ser totalmente bueno nos hace vulnerables, y ser completamente malos nos debilita, esto, porque vivimos en una sociedad egoísta (mi artículo ¨el gen egoísta¨ habla de eso).

Tengamos la osadía de ser nosotros mismos, alejamos algunas personas y acercamos otras; pero con esto evitamos decepciones.

Con mis mejores deseos:

Carlos F. Carrazco (Un judío que trabaja en viernes)

Carlos Felipe Carrazco Vega
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Empresario, escritor y autor compositor. Titulado en terapia física y rehabilitación. Participó en la antología de poesía "Letras mágicas" en la Asociación de Escritores del Noroeste del Estado de Chihuahua (ASENOCH).
Colaborador en Radio Net y asociaciones civiles.
Actualmente escribe artículos en el área de psicología, neurociencias y opinión político-social y es docente en secundaria en materias de matemática y física y de ciencias sociales en educación media superior.