¿Se siente bonito ayudar?

By on 26/04/2017
Lourdes Tejada

Hace unas semanas tengo esta pregunta en mi cabeza: ¿se siente bonito ayudar?

Después de leer y escuchar a personas decir siento tan bonito cuando ayudo, me queda la duda, ¿si será cierto?

Debo confesar que me preocupa mucho cuando escucho o leo esa frase, sobre todo cuando es utilizada como la parte principal de la justificación sobre por qué alguien realiza las labores a las que se dedica.

Desde chica siento que el objetivo de ayudar, apoyar o acompañar a alguien no es si yo voy a sentir bonito o no, sino es saber que se está haciendo lo justo y lo que la otra persona requiere. Ayudar no tiene como objetivo darnos una satisfacción personal.

Y es que, esa pregunta suele ser respondida con un ¡sí! efusivo y automático, pero para mi sorpresa, mi primer pensamiento, al plantearme la pregunta, fue: no, no siempre.

No, no siempre se siente bonito. Es preocupante cuando no logras hacer que las cosas sucedan. Es decepcionante, cuando te das cuenta que en ocasiones debes enfrentarte a los retos solo. Es triste, cuando te topas con situaciones injustas e indignantes que se presentan con más frecuencia de lo que pensabas. Y da impotencia saber que en ocasiones tus recursos son limitados ante la ayuda necesaria o requerida.

No, no siempre se siente bonito.

Si cuando ayudamos solo sentimos bonito, talvez no estamos dando todo de nosotros. Nos estamos quedando en nuestra zona cómoda o segura, ayudando en lo que puedo o como quiero, y no en lo que la otra persona necesita. Aquí quizá, es momento de reflexionar sobre lo que estamos haciendo y el para qué lo estamos haciendo.

Si la principal motivación para realizar una actividad es el tener una satisfacción personal, entonces hay que ser sinceros, y saber que esto no se considera como ayuda, al menos no como ayuda desinteresada. Aunque esto no hace que la acción pierda su impacto o carezca de importancia.

Decir que ayudar se siente bonito, es quitarle peso a la experiencia real; es etiquetarlo como algo perfecto, creando una idea errónea de lo que debería ser. Ayudar trae consigo un conjunto de emociones que van desde la tristeza hasta la felicidad, desde la decepción hasta la motivación, y desde el enojo hasta la satisfacción. Por lo que hoy también, después de reflexionarlo, creo que ayudar no se siente bonito, ayudar se siente real.

Lourdes Tejada
Presidenta en | + artículos

Titulada en Diseño gráfico y pasante de la Maestría en Acción Pública y Desarrollo Social. En su experiencia destaca el ser co-fundadora de una asociación civil y ser miembro fundador de una red de agrupaciones juveniles. Ganadora del Premio Nacional UVM por el Desarrollo Social, cuenta además con el Premio Estatal de la Juventud, el Reconocimiento a Mujer del Año de Ciudad Juárez y la mención de Mujer Líder de México.