Rompiendo Corazones: “El Destino”, la Necesidad de Justificar un Hecho

By on 22/04/2016

Tantas experiencias, personas que llegan a nuestra vida, momentos que “sabíamos” que sucederían mucho antes de planearlas. Matrimonios, hijos, felicidad desparramándose por el planeta que la atmósfera ya es diabética…esto es el destino, una experiencia que ya ha estado predeterminada desde el momento de nacer. ¿Será cierto que el destino existe? ¿Qué las personas se cruzan en tu vida por una razón ya predeterminada? Desde mi punto de vista no creo en objetos de buena suerte ni en el destino, pero sí estoy seguro que podemos dar valores a las cosas y que toda causa tiene su efecto y que todo efecto tiene su causa. El destino existe mas no como hecho aislado.

  • “Todo vibra, todo se mueve, todo tiene su periodo de avance y retroceso, todo atrae lo semejante”, los opuestos se complementan, los iguales se duplican” (Fragmentos del “Kybalion”).
  • Entre tus ojos están los círculos de dante, entre mis manos la divina comedia, el destino nos une como el aire a la tierra (un poeta, “primo de un amigo”)
  • El destino es un mecanismo de la mente humana que engloba los accidentes dentro de un patrón astral o teológico para justificar las consecuencias no conocidas (yo, “el primo de un amigo”.
  • Tú tienes dinero, yo necesito dinero…Sin duda el destino nos unió (un vividor).

Signos zodiacales, bolitas mágicas (esas del número 8), Shakespeare y su meloso romanticismo, Coelho (que aparece en todos lados), las “coincidencias” o los “accidentes” que nos hace toparnos con personas que, o “nos complementan” o nos impulsa a volvernos sociópatas. Cada concepto tiene como toda acción y toda circunstancia, una explicación. Comencemos con definir que es: Accidente, Coincidencia y destino.

Accidente.-Cuando pones el plato a la orilla del lavabo y se cae (ese accidente se conoce como “gravedad”)

Coincidencia.- Cuando te encuentras una moneda en la calle con la misma cantidad necesaria para completar el transporte público (eso se llama vibración o según ese librito bien “padriuris”: Ley de atracción.

Destino.- Cuando encuentras a la persona que complementa tus necesidades y mejora tus cualidades (eso se llama sugestión y es una modificación de nuestros conceptos en el cerebro que claro, se lo atribuimos a la otra persona para llamarle “destino”. Esto también se conoce como: Ley de atracción.

Acabo de explicar, según conceptos científicos, que el destino si existe. ¡Lo sé! Según el método científico no se puede comprobar algo que no es medible…como dije anteriormente en otro artículo (no me acuerdo cual) el método científico tiene una falla: que requiere pruebas para poder analizar ya que si no tiene algo tangible jamás tendrá efecto su sistema. Los sueños no son tangibles ni medida, por eso no tiene significados ni parámetros y por ende la medicina moderna aun no puede demostrar el origen de los sueños (se sabe a nivel sistémico del sistema nervioso central pero no de cómo diablos soñamos con unicornios, con agua o que estamos bailando con Maribel guardia… ¡Que alguien me explique!, si usáramos el método científico para todo, diríamos que las emociones no existen, que el aire no existe que el sonido no existe (porque no lo podemos tocar); ¡pero! Si de percepción hablamos, entonces tocamos temas como: sexto sentido, intuición y creatividad. La percepción es la capacidad de interpretar nuestro entornos a nivel material y etéreo, ahí entra también la patología del amor.

Haré un ejemplo:

Según nuestra percepción, el destino me lleva a un lugar en el momento justo y la circunstancia adecuada para toparme con alguien más que “busca lo mismo” que yo; y si “busca lo mismo”, vibra y atrae lo mismo que yo, por ende (y por leyes de la física) –Lo semejante atrae lo semejante- nos topamos y Puff, el destino nos une…que feo se siente cuando explicas algo cursi de un modo poco emocional cierto (un placer hacerlo para cada uno de ustedes).

Me gustaría decirle que tengo un diplomado en chamanismo y una especialidad en la universidad nacional de magia y hechicería pero por desgracia no, sin embargo conozco de matemática, física, química y algo de psicología, lo que me permite visualizar lo metafísico y lo esotérico, así que si nos enfocamos en el destino como algo esotérico, abordamos el aspecto espiritual; pero ese tema pienso requiere otro artículo, por el momento intentaré explicar conforme a mi percepción el destino y porque diablos nos topamos con ciertas personas en específico.

Yo en estoy seguro que soy el destino de Halle Berry; sin embargo porque no tengo visa, no puedo seguir mi camino en la vida pero quizás TODAVÍA no es el momento o la frase matona de: “TODO A SU TIEMPO”. Halle Berry sé que me lees y te digo que no desesperes, recuerda, todo llega a su tiempo, incluso yo.

Según mi amiga psicóloga (que no le falta nada, excepto yo), el destino es una “manifestación de nuestros deseos más profundos que necesitan salir”…ósea, yo creo que quería decir que cualquier cosa (accidente, coincidencia, etc.) le llamamos destino por el simple hecho de “creer en el destino”…Si de creer hablamos: Yo creo en los unicornios pero no he visto uno solo, ¡porque! Si se supone que nosotros creamos y hacemos real todo lo que queramos (esto lo dice la PNL); Bueno porque no es posible crear algo que no existe por solo “querer hacerlo”. Según la generación espontánea esto es posible, según Darwin: “nada de nada I’m sorry for you” (esperen…eso lo dijo Niurka).

Sensibilicémonos un rato.

Hablemos del síndrome del enamoramiento:

Supongo a todos, nos ha pasado que conocemos a alguien y de repente sentimos como si le conociéramos, como si esa persona ya “la habíamos visto en otro lado”, sentimos un interés muy especial (sin saber porque), eso se conoce como “Amor a primera vista” y también existe puesto que la química del amor tiene que encontrar medios para salir del cuerpo antes de generar fallas sistémicas (o volvernos tarados). Cursis dirán que es el destino, un ente anormal e inadaptado como yo diría que es: “Vibración”: La persona adecuada en el momento adecuado, entonándose con la otra para crear sinergia o Homeostasis (me siento inteligente).

Qué curioso que cuando pensamos de alguna manera, nos fijamos un objetivo y a detalle lo visualizamos ya hecho, llegan los recursos y las circunstancias para que se dé.

La gente adecuada, los medios adecuados, en el momento adecuado, ¿Destino? ¿Coincidencia? ¿Accidente?

¿Por qué poetas se juntan en un fin común y crean obras literarias?, ¿cómo es posible que empresarios en conjunto generen un proyecto? Simplemente porque vibran en sintonía y desean lo mismo y cuando se hace algo en equipo y colaboración todo resultado es positivo (lo dice Sun Tzu en “el arte de la guerra”).

Así pues, el destino no es más la reunión de dos personas que piensan, y sienten igual, lo que les permite unirse. La diferencia de un “accidente” o una “coincidencia” es que el destino hace empatía uno con el otro desde el primer contacto, en coincidencia se requiere de crear empatía conociéndose y en el accidente se requiere de interés de ambos para crear empatía (A mí me encantaría hacer empatía con la mamá de una alumna pero pues el destino no me ayuda).

Este tema es de pensarse, de tomarse en serio (créanme que hice esfuerzos sobrehumanos para no ser sarcástico), sin embargo es importante saber el origen de las cosas y también de cómo darle uso.

Con la intención de que los que me rodean se acostumbren a mí a causa del destino:

Carlos Carrazco (Me alquilo para fiestas)

Carlos Felipe Carrazco Vega
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Empresario, escritor y autor compositor. Titulado en terapia física y rehabilitación. Participó en la antología de poesía "Letras mágicas" en la Asociación de Escritores del Noroeste del Estado de Chihuahua (ASENOCH).
Colaborador en Radio Net y asociaciones civiles.
Actualmente escribe artículos en el área de psicología, neurociencias y opinión político-social y es docente en secundaria en materias de matemática y física y de ciencias sociales en educación media superior.