Responsabilidad Social del Universitario

By on 21/02/2017
Guillermo Chavez

Cassandra sabía que estaba por dar un enorme paso en su vida…

Sumida en la profundidad de sus pensamientos, caminaba por los pasillos de la Universidad con pasos inestables y sin rumbo, ignorando mi presencia a su lado, yo solo percibía su lejanía. Ni los rayos candentes del sol lograban robar su atención. Aferrada a mi mano como único puerto seguro, buscaba esconderse de tan hostil ambiente…

Su temor: en minutos se sometería al examen de admisión a la Universidad.

De esta experiencia, se desprende la inquietud de buscar en que consiste la responsabilidad de los Universitarios para con la sociedad.

Iniciemos con esta pregunta ¿Cuál es la utilidad o responsabilidad del Universitario para con la sociedad o carece de ellas?

Con el propósito de hallar una respuesta lo más acertada posible, consideremos que la constante paralización de los sectores sociales requiere de un examen profundo, extensivo y serio con el fin de encontrar la forma de reactivar e impulsar precisamente esos sectores que necesitan de su dinamismo para fomentar el progreso de la sociedad.

Un ejemplo: el servicio de atención médica, cuando es económico, es fatal (IMSS, Clínicas sin Regulación Gubernamental); cuando el servicio médico es caro, es inalcanzable para casi toda la sociedad (Hospitales
Privados de excelente prestigio), es decir, el sistema de salud mexicano está paralizado.

Hoy, los sectores sociales que tienen la responsabilidad de impulsar el progreso social, basan su dinámica en viejos mecanismos que ya no funcionan. Lo peligroso es que la sociedad piensa y tiene la plena seguridad, de que esos mecanismos inútiles sí traerán progreso.

Ante esta perspectiva, el Universitario, al graduarse toma uno de dos caminos: el primero y común, la expectativa del Universitario es obtener un empleo seguro con un sueldo también seguro. Lo que realmente sucede: el universitario se somete a esos viejos sistemas que ya no funcionan, amoldando su actitud al mismo.

El segundo y raro, es cuando el Universitario emprende una actividad con iniciativa propia; utilizando los conocimientos adquiridos, intenta crear nuevos sistemas que reemplacen a los sistemas viejos que han dejado de funcionar.

A manera de conclusión: El progreso de la sociedad no es mágico; es el resultado del trabajo duro y del estudio profundo. El fastidio de la política a nublado la visión de la sociedad, atribuyéndole todo a aquella.

Los diversos sectores tienen una función social especifica que debe cumplir para el buen funcionamiento de la sociedad, de no ser así simplemente la sociedad fallara.

Los universitarios, como todos los sectores de la sociedad, tienen una función concreta en la sociedad, de gran importancia; la responsabilidad de aplicar, los conocimientos adquiridos, en la construcción de nuevos sistemas que sí funcionen, que sí sean útiles a la sociedad, que sí beneficien a la sociedad.

Estéril, improductivo y árido será aquel Universitario que solo busque de una manera egoísta ingresar a esos sistemas que ya están fuera de productividad, solo buscando su propia seguridad laboral y económica.

Pobre, inútil e ineficaz es aquel Universitario que no aplica los conocimientos adquiridos en el aula para transformar en útil lo inútil, en productivo lo improductivo, en benéfico lo que no beneficia.

No existe otro sector social que tenga esa gran responsabilidad social. Los Universitarios están destinados para impulsar el progreso de la sociedad en todos sus aspectos. Alejados, deben estar, de los mecanismos sociales de control y observar de fuera su funcionamiento a fin de mejorarlos y perfeccionarlos para beneficio de la sociedad, de lo contrario, es justo culparlos de nuestra desgracia y no a los políticos.

Es cuánto. ¡Un abrazo fraterno!