¿Qué Detiene el Progreso de la Sociedad?

By on 05/04/2016
Guillermo Chavez

Recapitulando: en escritos anteriores he trabajado para entender de la forma más sencilla los conceptos de evolución y de progreso: el primero, es el desenvolvimiento natural de las cosas hacia la perfección, sin la intervención del hombre; el segundo, es el aprovechamiento de las leyes naturales de este desenvolvimiento en beneficio del hombre.
Inicio este trabajo diciendo: es una constante escuchar las voces del gobierno, de los empresarios, de las iglesias y otros sectores de la sociedad con una actitud triunfalista que no se ajusta a la insatisfacción social en crecimiento permanente. La sociedad considera al hombre como un medio para obtener la máxima utilidad; esta abandonado y olvidado en un rincón del materialismo sin los valores que por naturaleza le corresponde. En base a estas condiciones, que confunden al individuo, éste ha perdido el camino para alcanzar sus objetivos legítimos y se ha paralizado en las pasiones y en los vicios productos del vacío que provoca la falta de sustancia del agrado espiritual y la satisfacción de sus necesidades naturales que motivan e impulsan su desarrollo.
Los vicios y las pasiones se han apoderado de la determinación de la voluntad del hombre que se ejercita exclusivamente para obedecer y satisfacer sus mandatos, sin la menor oportunidad de sustraerse del estado de esclavitud en que la han sometido. Ésta enorme fuerza de la costumbre ciega al hombre y le hace creer en que posee la verdad absoluta, negándose sistemáticamente a realizar el mínimo esfuerzo para salir de este estado de sumisión. Entendiendo simplemente como vicio y como pasión todo aquello que pervierte los instintos y trae la desesperación si no se satisface y nada tiene que ver con la inteligencia.
Los vicios y pasiones destruyen al individuo y destruyen a la sociedad; las virtudes construyen al individuo y construyen a la sociedad. En estas consecuencias radica la importante urgencia de destruir en lo posible a los vicios, derrotar al máximo a las pasiones y exaltar en lo factible a las virtudes.
Los vicios y las pasiones son parte integrante e imposible de eliminar de la naturaleza del hombre; únicamente se puede debilitar su fuerza por medio de la indiferencia, la mínima atención los fortalece. El ejercicio exhaustivo de la virtud antagónica debilita al vicio o pasión. Inexplicablemente la sociedad alienta la práctica de los vicios y pasiones calificándolos como sinónimos de éxito.
Es generalizada la práctica de los vicios y de las pasiones que se aceptan de tal manera por la sociedad a pesar de su incesante necesidad de alimento que detiene o evita el desarrollo de la sociedad. Además, la sociedad considera la práctica de las virtudes como un equivalente al término antisocial o en desuso.
A manera de conclusión: El progreso de la sociedad en todas las materias es impulsado por la voluntad del hombre individualmente considerado. El vicio y la pasión dominan y esclavizan esa voluntad determinando las acciones del hombre, sometiéndolas única y exclusivamente al ámbito de la satisfacción de los instintos. Los vicios y las pasiones alejan al hombre del uso de la inteligencia única facultad capacitada legítimamente para determinar la voluntad orientada hacia las conductas que tiene por objeto el progreso. La dinámica social se mueve por el estímulo de los paradigmas, de los modelos, de las reglas, del ejemplo y más prototipos generados precisamente por los vicios y las pasiones.
Es cuánto ¡un abrazo fraterno!