¿Por Qué Votar?

By on 11/04/2016
Guillermo Chavez

Lo ordinario es aparentemente simple; obligándonos a caminar hacia la infundada creencia de saber; negándonos la admiración e investigación de lo extraordinario para conocer y saber con un poco de más certeza. Ejemplo: los chihuahuenses estamos inmersos en una actividad política extraordinaria que se resumirá en decidir a través del voto quiénes serán nuestros representantes para que ejerzan el poder político en nuestro nombre y representación. Caben las interrogantes de qué es el voto y de cuáles son sus circunstancias; de cuál es su origen y de cuál es su finalidad: el silencio y la confusión son las respuestas de la mayoría de los ciudadanos, he aquí el motivo de la intención respetuosa de ceder, por este medio de Juárez a Diario, a los ciudadanos lo que he aprendido con los años en relación a esta materia tan interesante. Agradeciendo enormemente la información que tengan a bien obsequiarme queridos lectores.

Inicio: la organización política de Edad Media se centraba en la figura del Rey, con derecho divino de ejercer el poder político de manera absoluta a través de las facultades de la creación de la ley a su capricho, aplicación de la ley a su antojo y las controversias dirimirlas en base a la ley pero a su voluntad. Facultades que el Soberano ejercía con un poder ilimitado, reflejándose con perversión y con arbitrariedad en la falta de respeto de los derechos naturales de los individuos.

La soberanía radicaba en el Rey debido a su descendencia directa de Dios, su origen era divino y debido a la profunda creencia y fe de la población en Dios y las cosas divinas, ésta, la población, se sentía obligada a la profunda y estricta obediencia al Rey o Soberano: la actitud del Rey fue radicalmente inútil e inservible en la solución de los problemas de la sociedad y radicalmente agresiva y abusiva hacia la población.

A mediados del siglo XVIII la Monarquía es destruida; construyendo una organización política basada en la Ley y en la Constitución: estableciendo la División de Poderes, incluyendo la Representación, estableciendo el derecho al voto del Ciudadano, entre otras figuras políticas y jurídicas más y de igual importancia.

La Constitución da nacimiento al Estado Moderno reconociendo la soberanía absoluta del pueblo para dictarse sus propias leyes y elegir a sus representantes para que ejerzan en su nombre y representación el poder político limitado por el respeto de los derechos naturales del hombre.

El sufragio o voto es la herramienta político-jurídica que emplea el ciudadano para elegir a sus representantes y estos ejerzan el poder en su nombre y representación convirtiéndolos así en autoridades o funcionarios que desempeñaran las funciones elementales del Estado Moderno: crear y ejecutar la ley.

El derecho al sufragio o voto no es una concesión del gobierno para el ciudadano; es el reconocimiento constitucional del derecho natural del individuo a decidirse a seleccionar quien será su representante en el desempeño del poder político, propiedad del ciudadano en sociedad. El sufragio o voto es la única herramienta política-jurídica que tiene el ciudadano en sociedad para ratificar, modificar o revocar la forma de organización del Estado y la manera de ejercer el poder político.

Para terminar con este trabajo: La historia ha sido manchada de sangre en la defensa moral y legitima por el reconocimiento constitucional de la soberanía en el pueblo; injusto es no ejercerla con todo vigor en la elección de nuestros representantes por medio del voto. El poder político es del pueblo, es de los individuos en sociedad. Las autoridades y Funcionarios ejercen única y exclusivamente el poder que la sociedad a través del voto les encomendó.

Es cuánto ¡un abrazo fraterno!