Outplacement

By on 10/04/2017
Raúl Sabido

“Las desvinculaciones son decisiones de negocio. Realizarlas con respeto y dignidad para los empleados y sus familias es humanamente posible.” – Manpower Group.

Durante mi carrera dentro de la iniciativa privada viví demasiadas experiencias de todo tipo, y vivido en carne propia alguna, pero una de ellas era la que siempre requería atención e involucramiento personalizado, EL RECURSO HUMANO.

La parte que no se reconoce como la mas importante de cualquier empresa, el combustible del motor generador de riqueza es el recurso humano, las personas que colaboran dentro de ellas, las que “mueven el negocio” son menospreciadas muchas veces y dentro de ellas se detona un resentimiento que conlleva a la apatía sobre los resultados de su trabajo, asumen la comodidad del empleo y hasta ahí, convirtiéndose esto en un lastre y freno invisible en la empresa que conlleva a consecuencias funestas con el tiempo.

Pero también existen empleados de entrega, esos que hasta friccionan su salud por su trabajo, que se ocupan por lograr objetivos y obtener resultados, esos que tienen muy claro que para poder tener hay que dar el todo, y todos los días……. Pero, también existe dentro las empresas, con arraigo profundo, el SINDROME DE CRONOS en donde los mandos conforme suben de posiciones de liderazgo van afianzando el temor de poder ser desplazados por algunos de sus subordinados que demuestren mayor capacidad, incluso en Directores Generales y planas ejecutivas superiores, de primer nivel, esos que “desechan” y destruyen a los sobresalientes, a los ejemplares, a los que tienen posibilidades de mejores posiciones y con grandes capacidades para desarrollo dentro de la empresa, son presionados a irse, los minimizan o los mandan al desempleo.

Obviamente hay empleados muy malos que hacen tanto daño a las empresas, y al clima laboral, que no merecen la más mínima consideración para desvincularlos.

Pero lo más delicado en una empresa es la desvinculación laboral de empleados eficientes, comprometidos, leales, profesionales porque pudiera no existir el interés de la empresa y la capacidad profesional para el manejo de la desvinculación laboral, quien asume la actividad de desvincular por lo regular actúa bajo su propio estado de ánimo con el empleado cayendo fácilmente en la humillación en el despido, que puede conllevar como desenlace una tragedia.

Han sucedido ya gravísimas tragedias dentro y fuera de las empresas, instituciones, gobierno derivadas de una muy mala desvinculación laboral, el resentimiento acumulado por el empleado es tan alto que ciega, genera rencor y sed de venganza que actuara sin razocinio alguno dependiendo también de su situación muy personal y familiar, de su entorno para alimentar la ira y la venganza…

Conozco un caso de un excelente profesional que llego al suicidio después de 20 años de servicio a una empresa, el mundo se le vino encima y emocionalmente no lo pudo manejar, no tuvo la ayuda para hacerlo.

El muy mal manejo del Recurso Humano violenta la estabilidad emocional de las personas, satisface los egos de quienes aplican el despido o desvinculación, independientemente que la gran mayoría de los casos de acoso salen precisamente de quienes tienen la responsabilidad de manejar al personal, los complejos fluyen como conducto de descargo para enaltecer egos atrofiados de la profesionalidad requerida, consolidándose otra fuente de resentimiento.

De todo lo anterior cabría la pregunta: ¿Qué hacer?

No hay receta ni remedio, es la postura “natural” del fuerte ante el débil mas sin embargo debemos comenzar por la profesionalización ética del quienes manejan Recursos Humanos encaminados a cuidar en primera instancia los valores, valorando los record laborales y generando la suficiente fuerza para preguntar a quien ordena ¿Por qué? Y oponerse cuando la calificación del empleado es de buena a excelente.

Preparando al empleado para la desvinculación, creando una posibilidad de vinculación laboral en el circulo/entorno de la empresa, acercándolos a profesionales exitosos de Head Hunter, otorgando las mejores referencias del empleado pueden ser la diferencia entre la depresión y la motivación que tiene un costo ínfimo en comparación de la mala reputación que pueden formar los ex empleados de la empresa, que quiérase o no afecta en la calidad de la atracción.

“La forma en que se trata a los que se van IMPACTA severamente a los que se quedan”

El resentimiento conlleva a apagar la entrega de los empleados que al momento de la nueva contratación ese resentimiento estará presente y limita la entrega del empleado, el mundo laboral es como una gran maquina recicladora, no lo perdamos de vista…

Si queremos tener un mundo laboral propositivo deberemos atender los puntos clave que lo generar, de lo contrario TODOS pagaran las consecuencias de no hacerlo.

Hay empresas que por su propia anatomía requieren de la experiencia de los ejecutivos que son desvinculados sin importar su edad y que son una solución viable y oportuna y muy necesaria para un programa de Outplacement, y lo más interesante de la solución, no tiene costo.

Un empleado despedido de cualquier nivel ya lleva una carga emocional negativa que puede, y debe, ser neutralizada.

Raúl Sabido
raulsabido@prodigy.net.mx + artículos

Egresado de la Facultad de Comercio y Administración por la Universidad Autónoma de Tamaulipas. Su desarrollo profesional ha sido en empresas privadas en posiciones directivas donde a logrado acumular 42 años de servicio.