Necesidad Vital del Hombre: Conocer el Universo

By on 23/08/2016
Guillermo Chavez

El hombre dispone y aplica la ciencia como herramienta en el aprovechamiento justo de los recursos naturales para satisfacer sus necesidades impulsadas por los instintos. Por este motivo, se pervierte la función de la ciencia al usarla como herramienta en saciar las necesidades artificiales creadas por el egoísmo humano. En consecuencia, es menester, que la actividad del hombre orientada en complacer sus necesidades naturales debe realizarse en absoluta libertad, evitando la intervención de un factor extraño que cancele su desenvolvimiento normal sumiéndolo cautivo en el inhumano estado de esclavitud. Con la intención de evitar esta condición dócil de servidumbre, el hombre debe buscar el conocimiento de las leyes que regulan el desarrollo normal de los fenómenos naturales y del universo para aplicarlas en su beneficio; este desconocimiento o esta inaplicabilidad es una actitud retrograda que desemboca en esclavitud, generadora del dolor humano.

El conocimiento y la comprensión de los fenómenos naturales y del Universo, desde la estructura más simple hasta la más compleja, son una necesidad natural legítima y además una obligación estrictamente inevitable del hombre; para su cumplimiento ha sido dotado de la herramienta adecuada y precisa en solventarla: el sistema cognitivo.

Considérese de la forma más simple y sencilla que es el sistema cognoscitivo comprendiendo que la naturaleza dotó al ser humano de diversos órganos y sistemas con una función específica y singular para cada uno de ellos; su normal desarrollo les conduce a su funcionamiento óptimo, su irregular desarrollo propaga enfermedad y sufrimiento. De esta misma manera, el sistema cognitivo, es decir, el sistema preciso que la naturaleza proveyó al hombre para conocer extensa y profundamente todo el universo y los fenómenos de la naturaleza, está compuesto por los cinco sentidos sensoriales, es decir, por el oído, tacto, gusto, vista y olfato y además por las facultades inteligibles como el entendimiento, pensamiento, razón, reflexión y otras.

Por la causa que contiene el argumento anterior y, a diferencia de los demás seres que únicamente están en el mundo determinados por los fenómenos naturales; el hombre no solo está en el mundo, además tiene la ineludible obligación de ajustar su conducta al desarrollo de los fenómenos naturales y a las trasformaciones constantes del universo con base en la libertad que le responsabiliza de sus acciones. En el cumplimiento de la responsabilidad del hombre en las acciones ejercidas con libertad es de absoluta justicia que el hombre exija y trabaje exhaustivamente en conocer sin restricciones los fenómenos naturales y el universo. De lo contrario, el carecer de conocimiento del desenvolvimiento de los fenómenos naturales y del Universo imposibilita el cumplimiento de ajustar las acciones de forma correcta y exacta, de esta manera el hombre enfrenta a la descomunal fuerza de los fenómenos de la naturaleza y del universo

Del anterior argumento se deduce: Todos los seres están sometidos al determinismo, les basta existir para ajustarse perfectamente a los dictados del universo y la naturaleza; excepto el hombre que tiene una condición diferente y singular: la naturaleza le dotó de un sistema cognoscitivo que le permite y obliga conocer profunda y ampliamente la estructura esencial de los fenómenos de la naturaleza y del universo; con base en este conocimiento, el hombre está en condiciones de ajustar o armonizar sus acciones a los dictados de aquellos. Así, en pleno ejercicio de su libertad el hombre se responsabiliza de las consecuencias de sus acciones.

El hombre conquista a la naturaleza y al universo obedeciéndolos; mas, para obedecerlos es necesario conocerlos. La carencia de ese conocimiento es la desobediencia generadora de trágicos dolores humanos.

Es cuanto ¡un abrazo fraterno!