Manitas Sudadas y Traba Lenguada

By on 22/12/2015

-si fueras un poco más cohibida, un poco más dama,
un tanto menos modesta y mucho más tímida, para mis manos serias grotesca.

-Qué maravilla he hecho en mis antiguas reencarnaciones que al cobrar pensión de mis errores,
en esta vida te presentas semidesnuda en la mesa de las bonificaciones.
(Un poeta de corazón duro, pero de cuerpo accesible)

-Si quieres quererme voy a dejarme querer, si quieres odiarme, no me tengas piedad.

-Que poco dura la vida eterna que pasa por el túnel de tus piernas.
(Joaquín Sabina)

-Quisiera ser infarto para darte hasta que te mueras.
(El albañil cardiologico)

En el cenit estás de horas risueñas.
Los incultos jardines virginales
darían para ti vivientes flores,
a ti más semejantes que tu efigie.

Tendrías vida nueva en vivos trazos,
pues ni mi pluma inhábil ni el pincel
harán que tu nobleza y tu hermosura
(W.Shakespeare)

-Es bueno saber que soy el pensamiento incomodo de algunos maridos,
así que ponte cómoda porque ¡Te voy a hacer pedazos! Arroooz.
(El santo patrono de los guapos: Mauricio Garcés)

Con este título quizás piensen algunos (incluyendo mi madre) que estoy avisando de un posible suicidio o que tengo algún trastorno mental, bueno solamente lo del trastorno es cierto y saco mucho provecho con mis trastornos; más en esta ocasión hablare de la humanidad en un aspecto positivo: El romanticismo, la cursilería, el amor, los peluches (que cada peluche de tu novia significa al registro de cuantos se han acostado con ella anteriormente).

Hablando positivamente del ser humano y su manifestación más honesta y desnuda: el amor, voy a exponer que es lo que nos hace románticos, puede ser dios, puede ser el destino, puede ser la amiga que los juntó, pero yo hablare del origen de esos neuro-transmisores, hormonas y procesos químicos que afectan al organismo. ¡Así es!, el amor es una enfermedad, una que nadie quiere sanar, claro, mientras tengamos una relación  porque al terminarla lo que queremos es acabar con todo, pero no hablaré de la depresión. Así que infectémonos y dispersemos la plaga.

La humanidad se ha influenciada por seres humanos peculiares: Los poetas, poetas de la talla de Dante Alighieri, William Shakespeare, Oscar Wilde, Ernest Hemingway  y muchos más (Julión Álvarez NO ES POETA, pero como llegan sus rolas).

En gustos se rompen protocolos y estándares, todo depende de lo que nuestra mente poco o muy distorsionada nos permita. La poesía (no en un concepto literario) es clasificada como un canal de apertura psicológico para identificar la sensibilidad del ser humano, por ejemplo un ente humano entre 25 y 35 años, que aun escribe poemas rimados (algo así como cupido rapeando) y le regala a la novia una camisa del mismo color que él pero cada uno trae la foto del otro. Lo sé, muchos convulsionaron, otros les dieron un coma diabético y otros suspiraron, en lo personal me empalagué. Quizás ser romántico es cursi para unos, porque como dije al principio, todo es proporcional a nuestra sensibilidad, Romántico para mi es llenar la habitación de flores aromáticas, tener iluminado todo con velas, cocinarle ahí mismo y emborracharla con vino (que es un Afrodisiaco natural, activa el ritmo cardiaco y tiene alcohol), cuando leen esto algunos pensarán: ¨Que cursi¨, otros: ¨Hay que monito¨ y otros por tacaños dirán: ¨Que hueva¨.

Antes de llenar de miel la existencia de mis lectores (los diabéticos absténganse de leer esto, por su salud), Explicare en general porque se clasifica al amor como una patología neurológica.

A pesar de mi conflicto con la comunidad psicológica, estoy de acuerdo en algunas teorías y uno que otro clínico asertivo, en este casi cito al clínico  inglés Frank Talis autor del libro: ¨Mal de amor¨ o ¨Love sick¨ para los bilingües y malinchistas, donde menciona a teoría o incluso paradoja que el amor es un mecanismo de defensa del cerebro ante la racionalidad del individuo, pues irónicamente siendo racionales no somos capaces de tomar decisiones cuando hay riesgos y el amor es una acción bien malévola que nos quita lo racionales para así, regalarnos chocolates que cuestan un día de salario, Y que nos hace bañarnos rasurarnos y sonreír como estúpidos frente a la  ¨patología de nuestra vida¨ o patologío (dependiendo el sexo) para así reproducirnos y generar otros seres igual de irónicos que nosotros y subsistir por los siglos de los siglos hasta que Noé nos suba a otra barca o que la fecundación in vitro sea más económica que el matrimonio.

¨El ser humano debe ser irracional para asegurar la procreación y la prosecución de la especie¨, eso menciona Talis en su libro (quizás esto explique por qué hay tanto imbecil reproduciéndose a diestra y siniestra pero no tocaré temas demográficos culturales ), y analizando desde un punto de vista objetivo, el enamoramiento realmente tiene manifestaciones patológicas, para los que todavía creen que provenimos de la cigüeña les explico con puntos y comas científicos (lo siento, también me da pena decir que santa Claus no es del polo norte sino de estados unidos y que chávelo se llama Javier López):

Imaginemos a la ¨patología¨ de nuestra vida que pasa al lado nuestro y nos ve fijamente con ganas de comernos a pedacitos (Hola lindura me acuerdo de ti cuando escribo esto), ¿Qué pasa en nuestro cuerpo?

Se acelera el corazón, se respira con dificultad, se disminuye el apetito (ya para que a mí me quite el hambre…) y lo más crítico, los efectos neurológicos: ansiedad, falta de concentración, cambios de ánimo repentinos, imaginación progresiva (a veces hasta deliran en una iglesia de blanco) y luego, los pensamientos obsesivos, ansiedad, desesperación por verla.  Esto de alguna manera nos puede aclarar el como  un ente quizás no más interesante que nosotros (quizás más sexy o inteligente si, y le gustan las hamburguesas) sea capaz de echar a perder nuestra homeostasis a un punto que genere desordenes fisiológicos psicológicos y hasta espirituales, por aquello de los que creen en el destino (el karma es traicionero no se confíen).

Algunos otros síntomas: Trastornos de sueño, ¨instinto suicida¨(ese donde suspiramos tanto que pareciera que queremos tragarnos todo el smog de la ciudad), la influencia de esa persona a tal punto donde nos cambia los gustos de todo (si te gusta la lucha libre y a ella hacer tejidos con macramé…ya no eres ni rudo ni técnico, si te gusta Marilyn Manson y ella suspira con Arjona, te aprendes la de ¨Historia de un taxi¨ con todo y video, que si tú eres de los que se desprende del cuerpo físico para pasar una eternidad en el mundo etéreo del ronquido y la baba en la almohada; de pronto, contemplas las estrellas y hasta le pones el nombre de ella a la más brillante… algo así como un arma de destrucción masiva pero en polvo o una fiebre para no ser tan drástico.  En fin, ¿a quién no le gusta compartir fluidos con quien que te gusta? A todos.

Expertos (o así se dicen llamar por tanto currículo que tienen) afirman que el amor no es eterno (lo siento juan Gabriel), que el enamoramiento verdadero dura alrededor de tres años, un tiempo suficiente como para tener hijos, 4 hijos para ser exacto si se hacen en serie, descartando la etapa de depresión pos parto, recuperación de la figura, que sean adoptados o por in vitro.

La fiebre del ¨amorsz¨ dura toda una generación  y atención chicas, la inteligencia, los hábitos y las características tanto físicas como intelectuales se pasan por código genético así que hagan una buena versión de su especie y no genéricos, en cuestión de supervivencia no aplica eso de ¨Lo mismo pero más barato¨ pues Noé al llegar en el neo diluvio, viene por puro pedigree.

Toquemos un tema que en lo personal no domino pues mis principios morales cívicos y contradictorios me lo impiden: el sexo.

Cuando los pecadores tienen sexo, cambia la química del cuerpo… ¡esperen! iré desde el principio de todo:

Nos sentimos atraídos hacia alguien (solo aplicable con la misma especie, los zoofilicos y veganos no aplican), se manifiesta nerviosismo (ansiedad), irrigación acelerada sanguínea (arritmia), temblores en el cuerpo e incluso sudor en las manos (ansiedad pero ya maléfica) y un trastorno del habla muy raro, donde no decimos ninguna vocal y nos reímos como si nuestro psiquiatra nos hubiera duplicado la dosis del medicamento contra la depresión, entonces, el cerebro comienza la conspiración contra nosotros y nos imaginamos montando en un unicornio arrojando corazones con confeti y sonriendo y sonriendo y sonriendo imaginándonos besándonos abrazándonos y siendo la envidia hasta de cupido (en este momento los que están sonriendo ya experimentaron eso, mi más sentido pésame).

Después de que ya nos ¨enfermamos¨ viene la respuesta neuroquímica, esos neurotransmisores que producen dopamina testosterona o estrógenos, feromonas (las reales no las de perfumito) y una serie de procesos más complicados que la fórmula de la coca cola que nos generan esa necesidad de tener sexo, eso se conoce como: ¨Me gustas¨, ¨es el destino¨ o  un ¨Oh dios mío se parece al capitán América de los Avengers¨. Con esto doy a saber que esa atracción física o el amor a primera vista, no es más que una connotación química de la necesidad de reproducirnos y de tener sexo (gracias Darwin por los principios del origen de las especies).

Bueno, ya cuando llegamos a tener sexo (que a veces no se necesita del unicornio…el alcohol acelera las cosas) se generan cambios químicos que aumentan esporádicamente para hacer más atractiva a la pareja y ojo, si el sexo con esa persona (suponiendo que todos seamos monógamos), se vuelve constante, se generaran más químicos que lo vuelvan atractivo más allá de lo físico, estaríamos afectando la parte límbica del cerebro donde ya no racionalizamos el concepto y nos empezamos a atraer por su intelecto, su voz, su caminar, su vestir, sus ojos igual a una quimera entre dios y el diablo y sus labios como néctar de esa manzana del Edén o incluso por su voz que vibra dentro de cada poro, y así cursilerificamente… Hasta enamorarnos de por vida y encontrar el amor verdadero (que dura 2 o tres años).

Toquemos un tema moralista que estoy seguro los va a hacer reflexionar:

El sexo involucrado con el amor. El ser humano es tan complejo que se auto sabotea al punto de aniquilarse así mismo para beneficio de ¨si mismo¨ (una ironía muy objetiva) y que, requiere de factores externos a él para poder mantenerse en la cadena alimenticia, aquí es donde entra cupido para evitar la extinción del homo sapiens pues si nos observamos objetivamente respecto al sexo, nos daremos cuenta que el sexo es obsceno incluso con cierta asquerosidad pues es un intercambios de factores químicos, fluidos corporales y sonidos guturales que pueden ser sugestivos para personas susceptibles; pero teniendo sexo con amor todo es bonito y maravilloso… la verdad, si el sexo no fuera tan rico e irracional ya desde hace tiempo nos hubiéramos extinguido.

Cierto el amor es maravilloso, pero el sexo no trae depresión pero pues en los complejos de la gente no me meto (al menos que yo sea producto de sus complejos ahí si meto mano).

Lo beneficioso y lo perjudicial del amor.

El beneficio a nivel personal, social y hasta espiritual del amor tanto al prójimo como a uno mismo es que se genera una armonía que quizá sea similar al dopaje lo que nos ata a un pensamiento abstracto creativo y muy dúctil capaz de reformarnos en conductismo y personalidad (o deformarnos todo depende de que tan versátiles seamos en el amor).

Los poetas, esos biógrafos del amor que transforman el corazón en versos, los músicos, esos que materializan los besos y los albañiles, esos que lograron comprobar que ¨cualquiera¨ puede reproducirse y que lo semejante atrae lo semejante (feas, absténganse de invitarme al cine, nuestro cromosomas no son compatibles).

Lo perjudicial del amor puede embonar toda aquella secuela que deja el fin de una relación (aclaro, yo me refiero a secuela al adjetivo calificativo que le doy a mi ex novia; pero en este caso hablo de todo lo negativo, no solamente la ex novia), por ejemplo la depresión, esas publicaciones en facebook más nostálgicas que la muerte de la mamá de bambi o esa amigas solteronas metiches que jamás tienen novio porque nadie las aguanta que dicen: ¨yo por eso no tengo novio…¨ Bueno, en los hombres también hay lágrimas y pesares, más los amigos en lugar de darnos consejos nos ponen borrachos, sin duda todo es relativo.

Por supuesto que los súper investigadores críticos del nobel y apremiados autodidactas me dirán que realmente hay una patología del amor que se llama ¨limerencia¨, lo sé, pero no quiero sonar formal en un artículo donde lo que abundan son los conflictos entre lo ¨moral¨ y lo ¨divertido¨. Pienso dentro de mi experiencia que las patologías que bien pudieran ser algo benéficas en una relación (dependiendo el tipo de personalidad de los integrantes) podrían ser:

Infantilismo (cuando los dos son primerizos en una relación ya se creen que el otro es el amor de su vida).
Ninfomanía (para cuando no nos gusta platicar mucho).
TOC -Trastorno obsesivo compulsivo- (para cuando es mejor matar que perder).
Mitomanía (Cuando las parejas se conocen el registro de relaciones anteriores).
La virginidad (cuando los novios son feos o idiotas)
Podemos debatir sobre si el amor existe o no, todo varía dependiendo de si creemos que el amor reside en amarnos a nosotros mismos para poder amar a los demás o que ¨Todos son iguales, mejor solos que mal acompañados¨ o la nueva mentalidad a  la Jenny rivera donde exigen todo lo contrario a lo que son (o esos hombres fantoches gordos que buscan una modelo), y un sinfín de ejemplos que terminarían en el origen de todo.

¿Qué es el amor? Es un medio de manifestación del ser humano hacia los demás, una forma de expresión que busca el bienestar mutuo y no solo en pedir. El amor no es encontrar a alguien que llene nuestro vacíos del alma sino nosotros mismos ser un medio para llenar el vacío de los demás, imaginemos una pareja donde ambos se preocupan por llenas el vacío del otro, en lugar de intentar llenar sus propios huecos.

La fórmula del amor eterno (que puede ser real en un aspecto lógico) consiste en que el amor se vuelva habito y no obligación, que un beso sea profundo y no un gesto de cortesía, porque si el amor es verdadero, bastara un minuto con ella, media hora o un suspiro y estaremos satisfechos con nosotros mismos, porque hay que estar satisfechos para satisfacer a los demás, como dije anteriormente en otro artículo, no podemos dar lo que nos falta o lo que no tenemos y el romance no es martirizarnos. Una relación de amor puede ser eterna (en esta vida y la siguiente si lo quieren ver desde ese punto) si alimentamos más la necesidad de ¨dar¨ en lugar de la necesidad de ¨recibir¨. Un poema dice: ¨Te quiero no por quien eres, sino por quien soy cuando estoy contigo¨ (Gabriel García Márquez).

Y para ponerle vinagre al almíbar finalizo con esta frase:

¨Si no te gusta lo que recibes, cuestiónate que es lo que estás dando¨ (lo semejante atrae lo semejante).

¡Voy a perfeccionar mi receta de hamburguesas!

Con mis mejores deseos de paz profunda:

Carlos F. Carrazco V. (un poeta de corazón duro pero de cuerpo accesible)

Carlos Felipe Carrazco Vega
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Empresario, escritor y autor compositor. Titulado en terapia física y rehabilitación. Participó en la antología de poesía "Letras mágicas" en la Asociación de Escritores del Noroeste del Estado de Chihuahua (ASENOCH).
Colaborador en Radio Net y asociaciones civiles.
Actualmente escribe artículos en el área de psicología, neurociencias y opinión político-social y es docente en secundaria en materias de matemática y física y de ciencias sociales en educación media superior.