¿Mal de amores? Amémonos como si fuéramos dinero

By on 01/05/2017
Carlos Felipe Carrazco Vega
  • El amor no es cuestión de química, sino de oferta y demanda
  • La única manera de hacer algo genial, es amar lo que haces (Steve Jobs)

¿Por qué no pasas de la primera cita?, ¿Por qué al dar, jamás recibes con igual? Simple, la ecuación la aplicas mal. Hay una ley llamada “acción y reacción”, que dice así:

“Siempre que un objeto ejerce una fuerza sobre un segundo objeto, este ejerce una fuerza de igual magnitud y dirección pero en sentido opuesto sobre el primero”. –Tercera Ley de Newton (acción- reacción)

En español quiere decir que aunque deseemos tanto una persona o conseguir algo (dinero por ejemplo) esperamos que si damos 10 veces, recibiremos lo mismo cuando deberíamos recibir más de lo que damos.

Ejemplo 1) Pensamos que por hacer favores, serán recíprocos ¿y qué pasa? No lo hacen, ¿Por qué? Como en algoritmos matemáticos o esquema financiero, tú no debes invertir si no sabes lo que ganarás.

Ejemplo 2) En una relación de pareja, ¿Por qué terminan las relaciones? Las feministas dirán que todos somos iguales: mismos actos, mismos resultados. La realidad es que llegamos a un punto donde ya no estamos dispuestos a dar si no recibimos, volviendo a la analogía financiera: no invertimos. Llegamos a un punto donde perdemos el interés (término también usado en las inversiones…curioso ah).

En el tema del amor en economía se traduce como un acuerdo equitativo (porque no todos podemos dar lo mismo), y el error que cometemos es que siempre esperamos lo mismo de la otra persona, aunque no la conozcamos bien.

Las fracturas amorosas se deben a “una mala inversión” donde esperas tener más ganancias de lo que pones al inicio. Esa lógica es similar a querer aprobar el semestre, pero no estudiar. Para poder conocer el amor hay que invertir y esperar recibir y perder.

Cuando nos enamoramos queremos vomitar corazones cuando no sabemos si la pareja nos ama en proporción a la que nosotros a ella o si cubrimos sus expectativas, irónicamente lo que esperamos de la otra persona; aquí está el primer riesgo en el “negocio” del amor: no hay intereses mutuos.

Un consejo de nuestros amigos economistas: “El mal economista persigue un beneficio inmediato que será seguido de un gran mal; mientras que el verdadero economista persigue un gran bien para el futuro; aun a riesgo de un pequeño mal presente” – Fréderíc Bastiast

¿Qué quiere decir esto? Que si no conoces “tu inversión” (tu pareja) correrás más riesgo de decepcionarte. Si la conoces por citas o por tiempo, tendrás riesgo pero sabrás lidiar con ello pues conoces los factores de riesgo y ganancia y te arriesgas. Los romances exprés siempre terminan mal, hay que dedicar tiempo a conocer a la persona. La lógica dice que “mientras más conozcas mayor beneficio”.

Otro consejo, asumiendo que los economistas son buenos con las mujeres: “Hay dos tipos de economistas: los que trabajan para hacer más ricos a los ricos y los que trabajamos para hacer menos pobres a lo pobres” – José Luis Sampedro…

Ósea que si te enamoras para no sentirte sol@, ten por seguro que la otra persona piensa igual a ti, o que si te enamoras para dar amor, la otra persona te aseguro piensa igual. Todo varía según los “intereses” de ambas partes para crear un acuerdo de “ganar ganar”.

Nadie ni en economía ni en amor, da algo sin esperar a cambio otra cosa, así que ocúpate de demostrarle a todos que eres poco común.

La ley de la oferta y la demanda dice que cuando un artículo esta escaso, vale más y las personas tienden a darle más valor (esto se traduce en fidelidad).

No seas esa persona “única y especial” que hace lo mismo que todos, dale plusvalía a tu mente, a tu cuerpo y a tus atributos para que él o la “inversionista” pueda invertir más en ti, siempre y cuando le generes “ganancias” ¿Comprendes la metáfora?

¿Quién dice que la matemática no sirve para nada? Bueno, la lógica te ayuda a no poner canciones de Luis Miguel después de una mala relación.

Arriésgate, si fallas modifica tus acciones y tu estrategia hasta que empieces a reducir tu riesgo, si eres de las personas comunes que se rinden ante el amor cuando ven a todos a su alrededor con pareja y tu aun no, te digo que quizás los demás son comunes y no te das cuenta de tu plusvalía.

Invierte en ti para destacar de los demás, si las personas que te rodean no te dan resultado, cambia de ambiente. La ley de atracción dice que atraes lo que eres, y eres lo que piensas y lo que piensas depende mucho de cómo te sientes; así que si estas a gusto en un lugar, con gente que hace sentirte comod@ aumenta la posibilidad de que ahí encuentre tu romeo (y no hablo del de la bachata).

En resumen Somos un conjunto de ecuaciones, nuestra psicología es “variable” pero los factores que influyen en nuestra vida son “constantes”; invierte en ti para dar a los demás, no esperes que inviertan en ti si no vales.

Calculando porque mi cita de salsa y son cubano no salió como esperaba el fin de semana:

Carlos Carrazco (Judío…no hace falta justificar el tema)

Carlos Felipe Carrazco Vega
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Empresario, escritor y autor compositor. Titulado en terapia física y rehabilitación. Participó en la antología de poesía "Letras mágicas" en la Asociación de Escritores del Noroeste del Estado de Chihuahua (ASENOCH).
Colaborador en Radio Net y asociaciones civiles.
Actualmente escribe artículos en el área de psicología, neurociencias y opinión político-social y es docente en secundaria en materias de matemática y física y de ciencias sociales en educación media superior.