Los Salarios y las Fortunas Políticas

By on 21/05/2018
Lic. Raúl Sabido

En todas partes del mundo existe la corrupción y esta genera enorme riqueza a quienes se ven involucrados y practican ese culto perverso pero la gran diferencia entre el mundo y México es que en nuestro país se ha hecho cultura por “declaración presidencial”, recordando aquella visionaria declaración del presidente Peña Nieto de que la corrupción es cultural y con ello dio apertura total a verlo casi como lo folklórico y tradicional y de todo aquello que forma parte de nuestra cultura, de nuestra rica cultura de identidad, hoy nuestra identidad en el mundo es de una sociedad corrupta, un México cuya cultura es la corrupción y, lo más grave, los hechos y exhibiciones así lo demuestran, mientras en otros países se les inicia investigaciones y procesos aquí simplemente la autoridad responsable de investigar desecha las evidencias dando impunidad a los corruptos, empezando por el presidente de la república y su Casa Blanca….Odebrecht… y muchos más.

La mentira, el engaño y las complicidades forman parte del proceso para llegar a desarrollar en completa impunidad la corrupción, es un proceso estructurado que inicia con el saber que puede ser corrupto el interlocutor ya que su comportamiento y su ambición al hablar lo delata, es como las feromonas, lo corrupto, mentiroso y perverso se huele.

“Prometer no empobrece, el dar es lo que aniquila” es la máxima de acción de los Neoliberales en este proceso electoral donde vemos que se han desatado con todo tipo de promesas que en un pasado muy reciente ellos mismos llamaban “populistas” y que hoy ponderan como bandera electoral, una de ellas el de Aumentar el Salario.

Desde 1950 y hasta mediados de los 80 la familia mexicana se conformaba tradicionalmente la clase media, que era muy amplia y poderosa, el padre la madre y entre 3 o 4 hijos como promedio y lo más importante el padre era el que aportaba los ingresos y la madre se dedicaba a administrarlos y al hogar, los hijos a estudiar y las Universidades Públicas como la UNAM era el prototipo de lo mejor y ejemplo para el resto de las Universidades del país, los ingresos alcanzaban perfectamente bien bajo ese esquema de familia con todos los armadijos del buen nivel de vida, papa trabaja y mama a casa, así era la familia.

El trabajo era bien remunerado y había prestaciones laborales excelentes y fluidas, había un ambiente financiero estable, creciente, pujante y prometedor con las empresas privadas nacionales y extranjeras así como con las públicas, el crecimiento de la población no alcanzaba los índices de crecimiento del pais por lo tanto había trabajo bien pagado para todos los que se fueran incorporando a la cadena productiva, había crédito sano y ahorro.

Llega 1984 y como maldición comienza a perderse muy lentamente el poder del dinero de los mexicanos y la fuerza de los salarios, los Neoliberales avanzan, y el tiempo también, y comienzan a preparar la plataforma laboral para el fortalecimiento de su oferta a la industria dentro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC).

Había que abaratar la mano de obra mexicana para ser fuertemente atractivos ante el inversionista dentro del TLC y después ante la inversionista del mundo cuando China comienza a ser mucho muy interesante como país maquilador por su tremenda capacidad de mano de obra y muy barata, los Neoliberales aceleran más la depreciación del salario de los mexicanos para ser “competitivo” ante el monstruo de la zona Asiática y se comienza aceleradamente a perder poder el salario mexicano, se comienzan a perder los beneficios laborales para lograr ser competitivos en mano de obra, una estrategia miserable de los Neoliberales en México que ha venido fortaleciéndose hasta nuestros días.

Cuando China y los países de la zona Asiática voltean a ver hacia adentro, hacia sus trabajadores y las condiciones económicas hacia ellos comienzan a ser revisadas para cambiar y los Neoliberales mexicanos ven la oportunidad de atraer la inversión dándose a la tarea de acelerar más el abaratamiento de los salarios de los trabajadores y en cadena los de todos los empleados (efecto dominó obligado) y México se vuelve más barato aún en mano de obra como resultado de las políticas y directrices aplicadas por los gobiernos neoliberales del PRI y del PAN para lograrlo, fue y a sido un proyecto común de ambas corrientes políticas, un plan direccionado desde 1984 al cual el PAN se incorporó con Vicente Fox cuando este fue patrocinado y financiado con recursos públicos para su campaña que lo llevó a la presidencia en el año 2000.

Hoy es increíble ver que dentro de las propuestas de campaña, principalmente de Ricardo Anaya apuntalen el “enorme” interés por los salarios de los trabajadores mexicanos, es increíble observar como tan siquiera se atreven a utilizar ese recurso para el “convencimiento” y atracción de votos de los trabajadores cuando son ellos mismos los que le dieron al traste al bienestar social y acabaron con la pujanza de la clase media, educativa, salarial y de prestaciones laborales.

Recordemos que en 1970 sólo trabajaba el papá, la mamá al hogar y los hijos a estudiar y se alcanzaba con el ingreso, se vivía bien en la clase media y parecido en las medias bajas y la pobreza existía, pero era una pobreza que vivía y comía, no era pobreza extrema ni pobreza alimentaria con organismos públicos que atendían esos segmentos de pobreza como la Conasupo pero nunca la población de esos tiempos representaba el 55% de mexicanos en pobreza, o más.

Hoy no solo el papa tiene que trabajar sino la mama también para poder tener una vida digna y si seguimos bajando de estrato social encontramos que el papa, la mama y los hijos también requieren trabajar para poder sostener el hogar y la alimentación descuidando la educación y si bajamos más hacia la pobreza encontramos que aun trabajando todos en la familia no alcanza ni para comer….

Y los Neoliberales y su retórica para aligerar la violencia y la inseguridad olvidándose que fueron ellos con sus políticas los que generaron la necesidad de buscar el sustento y la vida a como sea, es el resultado al que nos han llevado los Neoliberales mexicanos, esos jóvenes que hoy disfrutan de la Casa Blanca, Malinalco, Atlanta y gozan de la impunidad de asuntos como Odebrecht y otros muchos más como la sustracción de recursos de los estados.

Hoy escuchamos que quieren mejorar los salarios de los trabajadores y hablan de lo mal que estan los ingresos y la necesidad de hacerles justicia con sus ingresos a las familias…caray,

¿Qué no han tenido tiempo suficiente ya para haberlo atendido y no desmejorarlo en el tiempo?

Así de cínicos Ricardo Anaya y José Antonia Meade.

Hoy Ricardo Anaya está en proceso judicial por lavado de dinero en España y ha sido ampliamente encuerado con sustento en la revista Proceso.

¿Qué estamos enojados?… Si estamos encabronados, emputados, y queremos un cambio donde no estén ustedes y sabemos los mexicanos por quien vamos a votar…y no es por ustedes.

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Raúl Sabido
raulsabido@prodigy.net.mx + artículos

Egresado de la Facultad de Comercio y Administración por la Universidad Autónoma de Tamaulipas. Su desarrollo profesional ha sido en empresas privadas en posiciones directivas donde a logrado acumular 42 años de servicio.

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