Las promesas de campaña

By on 11/05/2018
Lic. Héctor Molinar Apodaca

Resulta interesante analizar, las repercusiones del incumplimiento de promesas de campaña de Enrique Peña Nieto, que sin duda afectan directamente a los candidatos del PRI y del PAN José Antonio Meade y Ricardo Anaya respectivamente. Es indudable que terminará el sexenio en condiciones por demás deplorables sobre todo en inseguridad y el alto nivel de corrupción. Las promesas de campaña firmadas ante notario público ya no surten efecto en la sociedad.

La falta de legislación para la rendición de cuentas con la sociedad mexicana, por parte del presidente de la república en turno, en cuanto a la obligación de cumplir las promesas de su campaña política, cuando asume el poder, permite que queden sin efecto jurídico alguno. De tal forma que pueden prometer todo lo que quieran porque no existe ley alguna que penalice su incumplimiento.

Veamos algunas promesas de Peña Nieto que firmó ante notario público. “Que los trabajadores ganarían más por su trabajo”. En 2013 un trabajador necesitaba laborar un promedio de 21 horas con 47 minutos, para adquirir la Canasta Alimenticia Recomendable. De acuerdo al reciente estudio del Centro de Análisis Multidisciplinario de la UNAM, dio por resultado que para comprar la Canasta Alimenticia Recomendable, el trabajador necesita trabajar 24 horas con 31 minutos diariamente. Por lo que la reforma laboral del Pacto por México no cumple con el deber constitucional. En esta reforma están inmiscuidos Meade y Anaya.

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social, desapareció hace tres años el programa denominado “Fomento de la equidad de género y la no discriminación en el mercado laboral”, con el objetivo de otorgar créditos a las mujeres emprendedoras. Lo que no solo incumplió el presidente Peña Nieto, sino que fue eliminado injustificadamente. Meade promete créditos a “la palabra” de la mujer emprendedora y Anaya salario igual para hombres y mujeres.

Peña Nieto prometió “reducción de los costos de electricidad, gas y gasolina”, siendo todo lo contrario con la Reforma Energética, pues el costo de las gasolinas se ha incrementado en más del sesenta por ciento. El gas natural también aumentó en precio y se tuvo que importar casi el setenta por ciento del consumo nacional. La electricidad aumentó en un casi cuatro por ciento en la industria, un tres por ciento a comercios y un casi dos por ciento en la doméstica. Meade y Anaya fueron promotores de la Reforma Energética y ahora el segundo promete bajar el precio.

En el “Plan Nacional de Infraestructura”, Peña Nieto prometió construcción de trenes de pasajeros, acceso a internet de alta velocidad, pozos petroleros de aguas profundas, plantas hidroeléctricas que aseguraran el agua destinada al consumo humano y riego, así como protección contra inundaciones, gasoductos, infraestructura en salud y viviendas. La mayor parte del presupuesto de infraestructura se destinó para la Ciudad de México y las entidades federativas quedaron sin obra pública. Meade y Anaya retoman el mismo camino.

En la Reforma Educativa, Peña Nieto había prometido útiles escolares para todos los estudiantes y nunca cumplió. Tampoco existe un debido control de becas de transporte para los que viven lejos de la prepa y la universidad. La cobertura solo cubre el ochenta por ciento de los estudiantes que presentan examen de admisión. La evaluación de maestros, se realiza con fines políticos que afecta el debido desarrollo educativo y el proceso se llevará otros diez años en las evaluaciones tan solo para completar. Anaya y Meade prometen lo mismo.

Desde el año 2014 el Congreso de la Unión debió expedir la Ley reglamentaria para regular la publicidad oficial por lo que es un tema que no consideró durante el sexenio, no obstante que la SCJN estableció un término. Se derrochan recursos públicos que favorecen la imagen del presidente y los medios se sostienen mediante la “compra venta” de publicidad gubernamental.

La participación del PAN con Ricardo Anaya y la gestión de José Antonio Meade en la administración de Peña Nieto, los evidencia ante la sociedad como cómplices de la corrupción. Los dos candidatos han participado en las reformas estructurales del Pacto por México y también son responsables del resultado negativo. En el programa “Tercer Grado”, exhibieron su personalidad arrogante, con el rostro de la traición que caracteriza en muchos aspectos a los políticos. Las promesas incumplidas en décadas, han marcado la pauta a seguir en las próximas elecciones.

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Héctor Molinar Apodaca
Abogado | abogado@hectormolinar.com | + artículos

Abogado especialista en Gestión de Conflictos y Mediación.

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