Laicismo, Esencia Vital de la Masoneria

By on 14/12/2015
Guillermo Chavez

Los hechos son accidentes que se reflejan en la apariencia convertida en verdad por el vulgo que emplea únicamente la percepción sensorial o empirismo; los principios fundamentales generadores de esos hechos son impopulares por su necesaria percepción a través de la inteligencia.

Es necesario ajustar y aplicar esta especulación en el concepto de Laico y sus derivados, en base a que es materia de confusión o tergiversación en su definición y más aún en su aplicación, por la generalidad de las Instituciones de carácter internacional hasta el individuo no ilustrado.

La idea de laico contiene en su esencia la autonomía: es decir, la independencia. Contiene la capacidad de dictarse sus propias leyes o normas conforme a la necesidad de sus elementos esenciales. En consecuencia, el laicismo es el concepto o doctrina que defiende la independencia y autonomía del hombre, de la sociedad y del Estado de la intervención de un tercero ajeno.

Es una calamidad la costumbre profundamente arraigada en nuestra sociedad, en Instituciones e individuos, de relacionar única y de forma equivocada el concepto de laico con la Iglesia Católica; más grosera e irracional, es aun, al relacionarlo exclusivamente con la separación de la Religión y el Estado. El concepto laico es universal: insisto, es la defensa absoluta del individuo, de la sociedad y del Estado de intervenciones ilegitimas e inmorales, irrespetuosas e irreverentes a su autonomía e independencia.

La historia ha designado a la Institución Masónica depositaria del concepto de Laico en los términos indicados: conservándolo integro en su definición y aplicación, a pesar de la intensa y radical oposición de instituciones de toda clase a nivel internacional que a través de los tiempos han visto afectadas su ambición y voracidad.

Una simple búsqueda somera de los principios de la Institución Masónica y en sus intervenciones históricas nos conduce por tres enormes vertientes de acción: una, el camino estricto y necesario del respeto y defensa de los Estados de las constantes y múltiples embestidas a su institucionalidad; dos, las sociedades de todos los tiempos y todos los lugares han encontrado permanentemente en la Orden Masónica un escudo a las permanentes agresiones del exterior; y tres, el hombre considerado individualmente, ha buscado y encontrado la protección del ejercicio de su libertad, de su igualdad, de sus derechos universales fundamentales: estas tres gigantescas tareas de la Orden Masónica están fundadas y justificadas en la aplicación exacta y rigurosa del concepto de Laico.

Las desgracias universales del hombre son impulsadas en cierta proporción por la adulteración del concepto de laico por Instituciones interesadas en dominar al hombre; las tragedias individuales corresponden en equilibrio a la medida del entendimiento o no de la concepción de laico por el hombre en sus actuaciones ordinarias: No basta y es insuficiente aplicar el laicismo en base a observaciones meramente sensoriales y empíricas que solo ofuscan y nublan nuestra percepción; es de vital importancia la claridad de este concepto elemental para su aplicación correcta y exacta y evitar en lo posible su manipulación que solo conduce necesariamente a desgracias y tragedias humanas.

Para terminar este trabajo: un análisis ligero y superficial de los principios universales y fundamentales del hombre, que la historia ha depositado en la Orden Masónica, nos conduce y obliga a establecer la trascendencia de uno de ellos: laicismo.

La historia ha certificado a la Institución Masónica como depositaria del Laicismo: el paso del tiempo registra un sinnúmero de intervenciones definitivas y decisivas en favor de la libertad, la autonomía y la independencia del hombre, de la Sociedad y del Estado.

La masonería ha defendido, está protegiendo y amparara la libertad del hombre, de la sociedad y del Estado en cualquier tiempo y en cualquier lugar: sabe que la única forma en que el hombre puede alcanzar el desarrollo y la perfección de sus facultades y potencialidades es estando en plena libertad.

Los hombres integrantes de esa Respetable Orden tienen ese gran cometido: conservar la vigencia del laicismo. La humanidad estaría sumida en un peor desastre sin el sostén de la doctrina del laicismo. La Masonería sin laicismo no es Masonería; el Laicismo sin Masonería simplemente no se entiende.

Es cuanto ¡un abrazo fraterno!