La Voluntad Sin Razón es Pasión

By on 02/08/2016
Guillermo Chavez

El existencialismo utilitarista engendró el egoísmo social e individual más radical que ha registrado la historia. En esta condición, el hombre busca la solución a los obstáculos ordinarios y a la dificultades extraordinarias de la vida en la frágil estructura artificial de la sociedad, en la falsa y supuesta evolución del individuo y en lo más común y simple, por fácil, en un factor celeste todopoderoso; olvidando que la naturaleza del individuo es la única fuente inagotable generadora de perjuicios y beneficios según su justa explotación.

Por este motivo, la voluntad del hombre reflejada en sus acciones fundadas en preceptos de la moral y de la razón, exigen como condición que esa voluntad este extremadamente templada en el crisol hirviente de los hechos y los actos, certificada por el transcurso del tiempo; sin esta condición, la tarea es de imposible realización por la predilección y gozo inevitable del hombre a satisfacer las necesidades en las pasiones con perjuicio de la razón y disminución de la moral. Deleitándose, el hombre, en saber que él es el único juez y el único ejecutor de sus pasiones.

Las pasiones son inherentes a la naturaleza del hombre, es decir, el hombre sin pasiones no es  hombre. El hombre únicamente puede reducir y debilitar el poder de la pasión; no puede eliminarlo. Sin embargo cuando el individuo tiene un conocimiento certero de las causas y consecuencias de la pasión, esta deja de serlo para convertirse precisamente en una acción producto de una voluntad ajustada a la moral y razón. El hombre debe trabajar exhaustivamente en fortalecer la virtud –que es la voluntad- antagónica con el objetivo de disminuir el poder de la pasión correspondiente, el trabajar en la pasión es vigorizarla. En consecuencia, las virtud y acción del hombre ajustada a la moral y a la razón se generan con el impulso de la buena voluntad orientada por una idea perfecta, reflejo de la potencia del individuo; al contrario, la pasividad de las pasiones del hombre evita que se ajusten a la moral y a la razón dominándolas.

Las pasiones se originan en una causa externa al hombre que refleja un conocimiento mal digerido de aquella; solo la inteligencia y la razón son las herramientas del hombre con las cuales puede marcar firmemente el límite a los efectos sensoriales e impulsivos de las pasiones, antes de someterse a su dominio. Estimando que la pasión es una inclinación difícil de vencer por la razón; su vigencia no tiene límites en el futuro; ejerce un dominio absoluto sobre la razón del individuo; conserva su reflexión. La pasión no es momentánea, se construye con el paso del tiempo, reflexiona en los medios necesarios para lograr sus objetivos. En cambio y a manera  de ejemplo para mejor entendimiento, la emoción es el sentimiento de placer o lo contrario que evita la reflexión y se ajusta únicamente al instante presente, es como un ataque sorpresivo a la sensación que cancela toda posibilidad de reflexión.

Las pasiones para ser buena debe estar controlada por la razón y en este supuesto deja de  ser  pasión para convertirse  en una acción impulsada por una voluntad pura o buena, es  decir  en una virtud. En consecuencia, las pasiones carecen de razón; las  acciones, o sea las virtudes, están  fundadas en la razón. La pasión y la razón son esencialmente reflexivas, contrarias a la irreflexión de las emociones.

Por otro lado, reitero que la pasión domina y esclaviza a la razón convirtiéndola en instrumento de sus objetivos: la razón carece de capacidad de controlar y dominar a la pasión; la pasión es tendencia, preferencia o inclinación abastecida de una gran energía y potencia que domina al individuo aun en contra de su voluntad; la pasión controla y orienta la voluntad generadora de las acciones del individuo: es la característica sobresaliente del individuo que vive solo para satisfacer la pasión que le domina; la pasión exige un alto grado de reflexión y raciocinio, dominándolos y utilizando sus servicios; la pasión convierte en esclavos permanentes, a diferencia de la emoción que priva de la libertad momentáneamente. También, el hombre con una pasión es susceptible de dominar y esclavizar con gran facilidad, basta proporcionarle los elementos que necesita para saciarla.    

Es cuanto ¡un abrazo fraterno!