La Violencia: el único recurso para vivir

By on 10/06/2016

La violencia, ¿Es buena o mala? Para mí, este amante de la vida, respetuoso y sobretodo inteligente (solo lo último es cierto) digo que: La violencia es natural, necesaria e indispensable en todo. Así es, confieso que apoyo la violencia en la práctica humana y en la vida. Explico:

La palabra violencia en la sociedad está catalogada como “una acción determinada que genera caos”, para los que sacan 6 en la boleta, es cualquier cosa que tu mama te dice que no hagas.

Nadie apoya la violencia, todos dicen que es malo, que es mejor alimentar las guerras sembrando flores y besando la tierra, hipócritas. ¿Por qué hipócritas? Porque nosotros mismos provenimos de la concepción natural de la violencia, somos producto del caos biológico, de una serie de procesos que determinan daños, dolor y consecuencias, todos somos la materialización misma de las consecuencias del dolor. Morimos producto de violencia, somos violentos en todo y así debe ser para que la naturaleza no se vea afectada. Es momento de que cambiemos nuestra mentalidad y seamos violentos en todo lo que pensemos digamos y llevemos a cabo. Yo me considero una persona violenta y si eres un lector entregado esperaras a terminar de leer antes de querer prenderme fuego o llamarme imbécil.

Apoyo la violencia por lo siguiente: La naturaleza es agresiva, violenta, nosotros, una colmena de bacterias y bichos que están en guerra constantemente para crear un resultado como es: Respirar.

Respirar, la acción de combinar moléculas de oxigeno e hidrogeno, alterando moléculas, agitándolas con violencia para que respondan, reprimiendo su estructura para generar oxígeno.

Mi madre que entre la violencia pasional que llevo a cabo con mi padre, esas explosiones emocionales, ese sudor que ataca la estructura molecular de los órganos, los altera, los ataca, los impulsa a defenderse para que el corazón se agite violentamente, impulse sangre al cuerpo y se caliente, creando sudor que llevara la calma al organismo, ese placer, esa serenidad, producida a consecuencia de un suceso violento como el éxtasis de la fecundación, de ese proceso violento nací yo. El sexo es violento, enamorar es violencia pura, imagínense esos pulmones hiperventilando, ese corazón agitándose al punto de fatigarse al ver una persona ese cuerpo que se sonroja abruptamente sin que esperemos nada y todo el proceso biológico que hace a nuestro cuerpo entrar en caos, así es la violencia es caos, somos caos, somos violencia pero la humanidad tiene la estúpida idea de que todo lo bueno es lo que es aceptado y no lo que realmente es. ¿Quieren vivir sin violencia? Mueran porque una caricia genera una guerra atómica en el cuerpo de la mujer y un beso detona una violenta respuesta en los labios que hacen temblar, morder, apretar y sudar.

Somos violentos y debemos enseñar a todos que no es malo responder con violencia, porque si analizamos nuestra vida veremos que la naturaleza es violenta porque una planta necesita agua de los cielos, para nacer.

Nuestras acciones son violentas, por ejemplo, yo, este poeta aprendiz, requiero de una explosión emocional, mi cerebro  se expande, mis mente explota en palabras, mujeres, imágenes, emociones que a veces son fabricadas y a veces recordadas, inspiraciones, espiraciones, suspiros, boca seca, nudos en la garganta y lágrimas incluso, permiten al artista materializar la violencia y la emoción, así como mis padres.

En la universidad, ¿Cómo entra la violencia? Y no hablo de querer verter acido al profesor que nos cae mal, ni de sacarle la lengua a la lame botas del profesor, hablo de la violencia natural, esa que se manifiesta en nuestro cuerpo, esa explotación de nuestro cuerpo para comer menos, dormir menos y aprender más, esa violencia que en nuestro organismo nos perjudica tanto que nos enferma y cansa, más el cuerpo regenerado después de obtener un logro, esa respuesta esa paz, ese orgullo proveniente de una violencia antecesora, la felicidad es producida por la violencia.

Hablemos del amorzzz:

La violencia tipo sombras de grey no es la que me refiero (bueno….no se), hablo de la violencia que nos hace sentir esa mujer, o ese hombre (o ese intermedio) cuando aparece en nuestra mente. La euforia, la adrenalina que acelera el corazón, el sístole y la diástole del corazón que calienta nuestra piel y nos hace sudar, esos poros que se abren al escuchar su voz y esa tensión que nos hace temblar cuando le vemos frente a frente. ¿Qué tanta violencia hay en un simple “te quiero”, que agita el alma, asesina complejos y aniquila la seguridad de uno mismo, esa violencia que nos apaga la voz al querer hablarle o que nos quita el control sobre nuestro cuerpo. Esa violencia es la que yo quiero enseñar y que me enseñen porque mi cuerpo es violento, mi mente es violenta, mi alma es violenta  pero mis acciones son quedas. ¿Por qué hablo en este tonito medio cursi casi al punto de generar coma diabético? Porque aunque no parezca puedo sonar intelectual algunas veces (pero no se acostumbren, no seré serio muy seguido).

Hablando de grey (me imagino violentamente un día muy cercano, acercarme a ella sigilosamente, arrinconarla contra la pared, cerrarle escape y decirle: Hola, lo sé, no es violento, al menos desde mi percepción no pero imagínense desde la percepción de ella, quizás me golpee, grite de espanto (por aquello de que tengo la facilidad de ser acosador) o también violentamente me diga Hola (con voz quedita) y después…pues la violencia en todas su expresión en un lugar solitos, en fin, ya comprendieron mi concepto de violencia.

Gandhi dijo: “Lo que se obtiene con violencia, solamente se puede mantener con violencia”; cierto, el maestro se refería a la violencia física, aquella que daña la carne y que perturba las almas, sin embargo el mismo es la expresión de la violencia cuando va en contra de la marea no atacando en tiempos de guerra.

El parto es violencia pura, ese dolor de nuestra madre al momento de que nosotros nacemos de ella, esas heridas que le ocasionamos a su útero, esa fatiga en el embarazo, ese daño que le hacemos a su cuerpo, todo es violencia, una violencia que termina embelleciendo la vida misma para que con alevosía y ventaja nuevamente con violencia genere vida nueva.

Finalizo exponiendo que en este universo, la esencia cósmica dios o como le llamen, nos ha dotado de inteligencia, esto para poder enseñar a las especies inferiores, desde animales terrestres hasta las moléculas del agua, que nuestro poder ante ellos no es para dominarles, sino para complementar nuestra materia con la demás materia para fecundar más vida y no destruyendo violentamente la vida para dar comodidad a otra. No formamos parte de este planeta con la intensión de ser violentos uno con el otros sino de juntos, en complemento crear violencia para fecundar un resultado positivo para todos, el Dolor en natural y el placer también, la guerra es natural y la paz también pero se nos enseña que debemos elegir solo un lado.

Así que, si alguien nos alza la voz, es justificado, porque es su manera de manifestar la violencia, si alguien nos dice “te amo” es su manera de manifestar su violencia, si te dicen “imbécil” es una expresión violenta, influye en tu cuerpo, en tu ánimo, tu cuerpo responde a ese estimulo, igualmente un “dios te bendiga” influye en tu cuerpo, en tu ánimo, tu cuerpo responde a ese estimulo.

Espero que quienes me leen comprendan que la humanidad está decayendo por el hecho de que no sabemos cómo manejar la violencia, solo se nos enseñó a que la violencia genera violencia pero esta violencia no debe ser proporcional ni en el mismo sentido. Como dijo Sir Isaac Newton en su 3ª ley:

“Siempre hay una fuerza contraria con la misma magnitud en sentido contrario”

La violencia no debe ser en el mismo sentido a la que es recibida si nos perjudica y si nos beneficia, “que sea en el mismo sentido y en la misma dirección”.

Con mis mejores deseos de paz profunda:

Carlos Carrazco (Shalom)

Carlos Felipe Carrazco Vega
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Empresario, escritor y autor compositor. Titulado en terapia física y rehabilitación. Participó en la antología de poesía "Letras mágicas" en la Asociación de Escritores del Noroeste del Estado de Chihuahua (ASENOCH).
Colaborador en Radio Net y asociaciones civiles.
Actualmente escribe artículos en el área de psicología, neurociencias y opinión político-social y es docente en secundaria en materias de matemática y física y de ciencias sociales en educación media superior.