La realidad es apariencia

By on 07/02/2017
Guillermo Chavez

Las condiciones políticas, económicas, sociales, religiosas, y otras actividades de la sociedad están agrediendo constante y gradualmente al individuo. El individuo reacciona con absoluto desconcierto y total confusión, orientando su actividad protectora hacia la nada, por la falta de conocimiento de la causa generadora de esas agresiones. El aumento progresivo de la embestida violenta de la sociedad en contra del individuo, en este momento, es la evidencia firme y certera de este argumento.

La fragilidad y la debilidad de LA REALIDAD ES APARIENCIA

En la sociedad actual obligan al individuo a nutrirse del pensamiento que en el pasado generó las ideas que han sostenido y orientado, de la mejor manera, a la humanidad a través de los siglos. Para este efecto, es justo y responsable citar el impresionante trabajo intelectual realizado por el británico Bertrand Russell (1872-1970) en su obra titulada ¨los problemas de la filosofía¨ en relación a la duda y desconfianza en la capacidad de los sentidos para conocer la realidad y que únicamente nos permiten percibir la falsedad de la apariencia.

Russell considera que el individuo busca las respuestas a sus complejas y universales interrogantes de una manera negligente y dogmática; de la misma forma que busca la solución a los problemas ordinarios de la vida y de una manera increíble en las dificultades de algunos campos de la ciencia.

Un ejemplo sencillo y ordinario en cuanto a los objetos físicos, es el color de una mesa: la vista percibe la mesa de color rojo; más en la mesa existen pequeños espacios de color blanco que la vista detecta; pero cuando la habitación donde se encuentra la mesa está a oscuras, el color de la mesa es negro así lo observa la vista; además cuando el sol se refleja en la mesa, el color de esta será brilloso según lo detecta la vista; y otros innumerables ejemplos más. Con fundamento en los cambios de colores de la mesa en diferentes escenarios, es injusto decir que la mesa es de un color en particular, si en momentos diferentes es de diversos colores.

En cuanto a la textura de la misma mesa, el tacto percibe inmediatamente suavidad en la superficie de la misma. Pero, sí empleamos un microscopio observaremos que esa suavidad se convierte en una textura áspera,  rugosa y sin forma y sí se usa un microscopio más poderoso observaremos otro tipo de textura alejada a la que percibimos al inicio.

Es así que la ciencia certifica que lo percibido por los sentidos es la apariencia de los objetos físicos y conforme la ciencia se desarrolla con el objeto de conocer la realidad, solo confirma con solidez que su capacidad consiste en conocer únicamente la apariencia y así sucesivamente.

Sin embargo, también los conceptos o las ideas son conocidos por el hombre en apariencia y no en su realidad. Al someter los conceptos y las ideas al análisis de la razón, del entendimiento, del pensamiento, de la reflexión, y a otros muchos mecanismos de conocimiento, estos conceptos e ideas se trasforman en conceptos e ideas diferentes a su condición original y así sucesivamente conforme continuamos un riguroso análisis intelectual, en diversas etapas, de esos conceptos y esas ideas se trasformaran permanentemente a lo que originalmente eran.

Concluyo: es un crimen dejar de citar en este momento la sólida sentencia dictada por el pensador relativista Protágoras, que a la letra dice: ¨El hombre es la medida de todas las cosas, de lo que es y de lo que no es¨ con base en el argumento principal de este trabajo se determina que el desarrollo de la ciencia, de la tecnología, de la filosofía, de la lógica, y otras más, únicamente avalan y garantizan la incapacidad del individuo para conocer la realidad y convierte a los sentidos, a la inteligencia y a las mismas ciencias en sospechosas de incapacidad  para conocer la realidad con certeza y solo conocer la apariencia. Aplicando la sentencia Protagónica se estima que el hombre es capaz de conocer la apariencia e incapaz de conocer la realidad.

Los conflictos que hoy sucumben al hombre en la miseria humana, deben solucionarse conociendo la causa exacta que los genera para que las acciones del hombre orientadas a combatirlos sean certeras y no combatir la nada.