La ONU discrimina

By on 21/03/2017
Guillermo Chavez Guillermo Chávez

Los hechos de los fenómenos naturales se conocen y confirman con la ciencia; los argumentos que solventan las acciones del hombre se acreditan con el juicio. La carencia de ciencia y de juicio ha de conducir inevitablemente a la ignorancia, generadora de esclavitud.

Con este razonamiento y, a manera de ejemplo, se exponen dos épocas de dimensiones universales que el paso de la historia las conserva aún desnudas para no olvidar que sí se destruye a la humanidad agrediendo al individuo: ayer la Ignorancia generada por la Iglesia Católica; hoy la Discriminación engendrada por la Organización de las Naciones Unidas.

El primer ejemplo: la época del oscurantismo se caracterizó por la desesperación de la Patrística al intentar justificar, en términos divinos y no humanos, la existencia de la Iglesia Católica en la tierra.

Obligando así, a los Padres de la Iglesia, a invocar la teoría platónica de las Ideas para sostener, en los conceptos bíblicos, el andamio y la estructura de la organización política para ejercer el poder sobre la humanidad y de dominio absoluto en el individuo.

En este periodo de oscurantismo, es inconfundible la actitud pasiva o nula del individuo para buscar el conocimiento ejercitando la razón, el entendimiento, entre otras facultades inteligibles.

Esta conducta es estimulada por el Tribunal de la Santa Inquisición al torturar con crueldad al hombre que ejercitara su pensamiento y sus acciones fuera de las conductas dogmáticas ordenadas por la Iglesia Católica.

También, la curiosidad y el asombro que impulsa a la voluntad para conocer el desenvolvimiento de los fenómenos naturales, son contrarrestados por el temor fundado en los individuos ante las inminentes consecuencias establecidas por la Santa Inquisición al estar sancionados como delitos gravísimos: el Tribunal del Santo Oficio procesaba y sancionada con crueldad inhumana la tenue o infundada sospecha en el individuo que se atrevía a impugnar legítimamente los dogmas católicos.

Por lo tanto, los fundamentos divinos del hombre y de la sociedad del medioevo carecieron de firmeza para sostener la estructura de la organización social orientada hacia el progreso. Imperando el estado de ignorancia más profundo que la historia ha registrado.

El segundo ejemplo: hoy, la humanidad está sometida a la hegemonía de los intereses políticos y económicos, egoístas y ambiciosos de los gobiernos que someten al individuo a un estado inhumano de discriminación de todos para todos: la Organización de las Naciones Unidas.

Ante el temor que generó el conocer la capacidad destructora del ser humano después de las Segunda Guerra Mundial, diversas naciones crearon en 1945 la Organización de las Naciones Unidas con el objetivo de alcanzar la paz y la solidaridad humanas.

Sin embargo y lamentablemente las acciones de la ONU ejercitadas en setenta años han demostrado la incapacidad de trabajar en beneficio de la humanidad y sí han revelado una enorme disposición y talento en beneficiar los intereses políticos y económicos de las naciones poderosas.

La ONU se ha dedicado a establecer políticas obligatorias para las naciones que únicamente agreden sin límites al hombre considerado individualmente y generando el debilitamiento de la solidaridad humana; sembrando discriminación en todos y cada uno de los campos de acción del individuo; debilitando las estructuras familiares y de la comunidad que sostienen la organización social.

Sin embargo, la ONU también, de manera increíble, cancela la naturaleza del hombre como fuente de los Derechos Humanos; de manera inverosímil e inconcebible se define a los derechos humanos con fundamento en los dictados de la ONU a través de los múltiples tratados celebrados entre las naciones y no se infiera de la naturaleza del hombre. Es decir, los Derechos Universales del Hombre han dejado de arrancarse de la esencia del individuo y ser materia convenenciera de los gobiernos que sostienen económicamente a la ONU.

Peligroso que los derechos fundamentales de la humanidad dependan de la percepción social de la ONU; como peligroso fue que las prerrogativas del ser humano las otorgara la Iglesia Católica que dejo un legado y una experiencia desagradable a la humanidad.

En ambos épocas de la vigencia de estas dos Organizaciones, la Iglesia Católica y la ONU, el individuo es incapaz de percibir el sometimiento sistemático a la esclavitud al considerar que esas medidas le están beneficiando a sus intereses egoístas personales, a pesar de la generación veloz de la injusticia.

La falta de conocimiento y de juicio en el individuo lo conduce a obedecer los dictados parciales de estas dos organizaciones: el egoísmo le impide observar su propia esclavitud.

Para concluir: la historia registra dos épocas destructoras de la humanidad hostiles al individuo: en el pasado el oscurantismo incitado por la Iglesia Católica que sumergió al hombre en un estado de ignominiosa ignorancia; hoy, una profunda y extensa discriminación impulsada por la Organización de las Naciones Unidas provocando la separación de las sociedades y de los individuos.

Es común, en ambas instituciones, ejercitar sus acciones en conceptos con base en intereses egoístas personales o de grupo y en un repudio considerable a la naturaleza y a la esencia del hombre.

También, es análogo en estas dos organizaciones, la sanción dogmática a las conductas del hombre que no corresponden a sus dictados, utilizando estructuras de poder aunque ilegales e inmorales: ayer la Santa Inquisición; hoy la coacción legitima de una ley injusta.

Es cuánto ¡un abrazo fraterno!

  • David Armendariz B.

    Saludos.
    Sin duda alguna la ONU se ha convertido en una institución que solo vela por los intereses de los estados más poderosos. Es una situación lamentable ya que maneja doble moral, al menos esa es la percepción que se da. Uno de los casos donde se ve esto es lo relacionado con el país de Somalia. Este es un caso digno de estudio donde se vislumbra los verdaderos intereses de las demás naciones involucradas y del verdadero interés de la ONU. Somalia vive una fuerte crisis económica, política y social, sin duda hay una crisis social en dicho país, sin embargo la importancia que la ONU da a este país es solo por los casas de piratería cometidos en perjuicio de los cargamentos marítimos de los países europeos y norteamericanos. Que importa que en Somalia se estén muriendo de hambre por culpa de la escasez de peces en su región, provocado por la pesca masiva de barcos pesqueros europeos, además de que se cree que en la misma zona se ha utilizado como basurero nuclear. Que importa que el país entero, al ser un país pesquero, no tenga con que sustentarse, eso no importa, lo que importa es que los países occidentales no tengan perdidas económicas. Lamentablemente esta es la postura de la ONU al permitir incluso apoyar, intervenciones militares en esa zona y no preocuparse por el verdadero problema que enfrenta ese país.
    Excelente artículo que nos invita a investigar y analizar el verdadero papel que hace la ONU a fin de convertirnos en críticas constructivas. Un fuerte abrazo y un saludo fraterno.