La Libertad es un Poderos Instrumento de Esclavitud

By on 06/06/2016
Guillermo Chavez

Esta pluma, ha pugnado intensa y constantemente por la vigencia del principio de libertad, conceptualizándola como el normal desarrollo de los elementos esenciales de las cosas, sin la intervención esclavizadora de una causa externa que paralice este desenvolvimiento natural. También, esta pluma, ha insistiendo exhaustivamente, en lo fundamental y determinante que es la satisfacción adecuada de las necesidades de esos elementos esenciales de las cosas para que se nutran y se desarrollen sanamente; al contrario, el desarrollo de los elementos esenciales de las cosas será raquítico y desnutrido cuando sus necesidades no se complacen satisfactoriamente. Verbigracia: el ser humano debe desarrollar los elementos de su esencia con el objeto de armonizarse a su entorno: su cuerpo físico y su razonamiento, por ejemplo. Constante y permanentemente el ser humano tiene la necesidad de alimentarse a fin de nutrir su físico y satisfacer las necesidades de su razonamiento con el objeto de iniciar y vigorizar el desarrollo óptimo de su físico y su excelente ejercicio de la facultad de razonar; si el hombre no satisface la necesidad de alimento y la necesidad de satisfacer el pensamiento, su cuerpo y su pensamiento estarán desnutridos y raquíticos, tendrán ambos un crecimiento anormal y antinatural. Es decir, una causa ajena a su persona le obstaculiza el sano desarrollo de su físico o le impide la percepción de una idea que nutra su pensamiento, en esta condición el hombre se ha convertido en esclavo de esa causa ajena.

De igual manera, si la sociedad es una extensión de la naturaleza o es una creación del hombre, ha menester, en ambas consideraciones, satisfacer sus necesidades para lograr un sano desarrollo: por un lado, es imposible que la sociedad sea una continuación de los fenómenos naturales porque al hombre le bastaría obedecer instintivamente para conservarse en ella. Además, el hombre sería un engendro defectuoso de la naturaleza al haberlo dotado, única y exclusivamente a él, con las facultades de razonamiento, libre albedrio, inteligencia, pensamiento, entre otras que no tendrían una función necesaria y útil en el desenvolvimiento de los fenómenos naturales, a los que estaría sometido el hombre. Por otro lado, ajusto mi razonamiento a sostener que la sociedad es un instrumento creado por el hombre para solventar, en colectividad, la satisfacción de sus necesidades naturales, debido a su incapacidad generada por su debilidad individual. Al iniciar el hombre la construcción artificial de la sociedad concluyen los efectos y consecuencias del desenvolvimiento de los fenómenos naturales, sustituyéndolos o reemplazándolos por las acciones del hombre generadas por sus facultades de inteligencia, razonamiento, libre albedrio, pensamiento, entre otras más, reflejadas artificialmente en la ciencia, origen de la tecnología y en la moral, madre de las costumbres

Recapitulando: La sociedad ha menester de libertad, como todas las cosas para desarrollarse: en primer término, la sociedad tiene necesidad de desarrollar y desenvolver su esencia y su naturaleza de forma normal, sin la intervención dominante de un motivo extraño que impida y obstaculice ese desarrollo normal. En segundo término, la sociedad requiere ineludiblemente la existencia de necesidades satisfechas para su óptimo desarrollo. Mas, la sociedad carece de necesidades naturales por no ser un fenómeno natural; en la sociedad, como creación o invento artificial del hombre, es inevitable e imprescindible la existencia de necesidades artificiales inventadas por el hombre. El hombre no puede inventar necesidades naturales.

El hombre al iniciar la construcción de la sociedad debe cimentar el sentimiento y aspiración del individuo y de la sociedad a la libertad; de lo contrario si no existe ese sentimiento y esa esperanza de libertad el desarrollo de los elementos esenciales del hombre y de la sociedad estarían decadentes o arruinados. A la fuerza natural del hombre, que le impulsa a buscar legítimamente su libertad, la sociedad tiene la enorme tarea de proporcionarle un espacio para que ahí alivie y desahogue ese ímpetu de libertad. Ese alivio será satisfecho con la creación artificial de necesidades sociales, previamente sembradas y cultivadas en el hombre por la sociedad.

La enorme, profunda y poderosa creencia del hombre en que las necesidades artificiales o sociales son naturales permite y justifica que la sociedad invente necesidades que el hombre por su aspiración a la libertad debe satisfacer para el fortalecimiento de sus, supuestos, elementos esenciales y de la sociedad. Oportunidad esta que el pensamiento esclavista no desaprovecha y en múltiples ocasiones, por no decir en todas, el hombre inventa necesidades cuya satisfacción, inocente y de buena fe, está orientada cruelmente a esclavizar al hombre para el beneficio egoísta de personas o de grupos, haciéndole creer que al satisfacer esa necesidad artificial está ejerciendo su anhelo natural y legítimo de libertad.

A modo de conclusión: increíble e inconcebible que la sociedad haya convertido la aspiración natural del hombre a la libertad en una aspiración artificial. De forma ingeniosa la sociedad ha copiado la libertad natural del hombre duplicándola en la libertad artificial del hombre en sociedad. Entendiendo la libertad, de manera natural, como el desarrollo de los elementos esenciales de una cosa sin la intervención de una causa ajena, que constante y permanentemente satisface las necesidades para un sano desarrollo, de lo contrario, si no se complace esa necesidad el desarrollo será raquítico y desnutrido. De igual manera, se entiende también así, la libertad artificial o inventada por el hombre en sociedad, con la diferencia de que en sociedad la necesidad es creada o inventada por esa causa ajena o con un interés extraño que impide el desarrollo normal físico e intelectual del hombre y en consecuencia lo esclaviza. En consecuencia, la libertad natural ha sido pervertida por la sociedad transformándola en una libertad artificial con intereses egoístas de dominio: la libertad se ha convertido en el principal y más eficaz instrumento de esclavitud.

Es cuánto ¡un abrazo fraterno!