La cotización del voto lumpen

By on 15/06/2017
Lic. Raúl Ruiz

No quisiera llevarme mucho espacio en el terreno de las definiciones, pero quizás sea interesante para los que no dominan la teoría marxista, la definición que Carlos Marx hace de la clase lumpen.

De entrada os diré que LUMPEN es el acotamiento de la voz alemana “lumpenproletariat”, cuya traducción al castellano sería algo así como proletariado de andrajos o de harapos.

Por extensión, entonces, el lumpen es el sector social más bajo. El que no sólo carece de lo elemental, sino que está desprovisto de lo más importante. La conciencia de clase.

En una estricta ubicación original, el lumpen es un grupo social eminentemente urbano, que se compone por individuos socialmente degradados, marginados, o no integrados a la sociedad. Entre ellos hay que incluir a los indigentes, mendigos, prostitutas, ninis, vendedores de cruceros; y cierto tipo de delincuentes menores.

El lumpen, no posee medios de producción ni aporta fuerza de trabajo. Es un grupo social improductivo que vive en condiciones que están muy por debajo de las del proletariado, o sea la clase trabajadora, los de a pie, los de salarios de treinta y ocho dólares a la semana.

Todos sabemos que durante décadas, los políticos hacen uso político de la pobreza y marginación comprando con mendrugos la voluntad electoral de estos miserables quienes nunca tendrán conciencia de clase ni valor para salir de su precariedad pues no saben subsistir más que con lo que medianamente roban o les acercan los granujas de la partidocracia.

Cinturón que seguirá siendo explotado por quienes les brinden mejores opciones de “compra” de su voluntad.

En las recientes elecciones del Estado de México, los priyistas cotizaron hasta en 4 mil pesos el voto y les funcionó para apenas remontar tres puntos a la horda morena que en un súper esfuerzo por identificarse con los grupos marginados de México y desde luego de la raza lumpen, casi desbancan del poder al invicto Grupo Atlacomulco.

En la frontera norte de México. Los estrategas del PRI, PAN y demás partidos (incluido el Independiente), están conscientes que es ahí en los terrenos de “los de abajo”, donde reside su posibilidad de triunfo y ya se apresuran a construir sus candidaturas para la alcaldía con perfiles adecuados para conseguir ese propósito.

No hay un perfil ideológico que se identifique con los marginados. No aún. Así que dinero mata todo.

Los priyistas que han dominado el submundo lumpen tienen un lazarillo, un conductor de voluntades que parecía infalible y perdió; se le escurrió por las manos un triunfo que parecía sencillo. Me refiero al inconmensurable Teto Murguía.

Y como fue vapuleado “inexplicablemente” por el independiente Armando Cabada Alvídrez, ahora le acerca su “capital urbano” a Adriana Fuentes quien ingenuamente se ha dejado coptar por este tiburón de la política.

Por su parte, los panistas, que por cierto no son reconocidos ciertamente por su inteligencia, levantan la mano para buscar la candidatura azul y a estas alturas del partido son cuando menos cinco los que pretenden competir contra el dinosaurio tricolor y el independiente que desde el primer día anunció que iría por la reelección, y si lo dejan… por la gubernatura.

No será así.

El gobernador Javier Corral impondrá desde el sillón rojo la única posibilidad de recuperar la alcaldía de Ciudad Juárez para el partido Acción Nacional. Y es impulsando desde los altos estamentos del poder, a otra mujer: Alejandra de la Vega.

Será un duelo de oligarcas.

Un duelo perverso. En cierto punto simulado por la élite empresarial que le apuesta al mismo tiempo a las dos poderosas mujeres de la frontera.

Ganará el grupo que maneje mejor su imagen ante el lumpen.

La lógica indica que el poder del estado tendría que imponerse. Pero la ciencia de la prospectiva no lo da por hecho. Ha sido tan corto el tiempo de gobierno de Javier Corral; y tantos sus resbalones, que su aportación a la candidatura por Alejandra de la Vega es nimia; apenas rebasaría con poco la nula credibilidad que tienen los priyistas en la entidad.

El gobierno de Corral tiene cuando mucho tres meses para remontar un poco los números panistas para arropar a Alejandra de la Vega. Con hits que le atraigan conexión popular, como: Atrapar a César Duarte; atrapar a los asesinos de los periodistas; replegar a los malandros hacia la sierra.

Alejandra por su parte, construyendo su propio camino en el terreno que conoce bien. Los negocios. Los negocios para Juárez.

Los priyistas por su parte, no tendrán tiempo de construir una campaña fuerte con su pre candidata. Recurrirán a lo que saben bien hacer… comprar el voto del lumpen.

Y el independiente, atorado en sus propios lodazales, tendrá que reinventarse o quedar en el tercer lugar.

Veremos cómo se mueve este animal. Nos leemos en el próximo Cartapacio.

Cartapacio por Raúl Ruiz
Analista Politico | + artículos

cartapacio
De or. inc., quizá del b. lat. chartapacium 'carta de paz'.
1. m. Cuaderno para escribir o tomar apuntes.
2. m. Funda en que los muchachos que van a la escuela meten sus libros y papeles.
3. m. Conjunto de papeles contenidos en una carpeta.
4. Programa que se transmite por Radio México Noticias 970 AM de Lunes a Viernes a las 5 de la tarde
5. Columna Política que se publica los viernes en Juárez a Diario.com