La carrera espacial en México

By on 12/07/2017
Dr. Jorge Luis García Alcaraz

El 4 de octubre de 1957, la antigua Unión Soviética pone en el espacio el primer satélite artificial, pero pocos saben que solamente dos meses más tarde, investigadores mexicanos establecidos en San Luis Potosí, enviaron al espacio un cohete llamado Física. Con ello, México se encontraba en la carrera espacial sin quererlo, es decir, los sistemas de investigación en el espacio exterior eran de vanguardia en aquel entonces. Lamentablemente, debo decir que ese programa no estaba del todo apoyado por el gobierno, sino que más bien eran el resultado de investigadores con alma curiosa y valores patrióticos.

Ya en los años de 1960, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes apoya proyectos enfocados a la construcción de cohetes con combustible líquido (ojo, no fue la Secretaría de Educación Pública la que apoyo estos proyectos), los cuales se basaban en trabajos de investigación desarrollados en Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. Se construyeron los cohetes SCT-1 y el SCT-2, e Incluso, los avances de las investigaciones mexicanas fueron tan aceptadas, que la NASA americana solicitó apoyo a México para el establecimiento de una estación de rastreo como parte del proyecto Mercury, el cual se estableció en Guaymas en Sonora.

Ya en 1962, se crea lo que se denominó la Comisión Nacional del Espacio Exterior (CNEE) por órdenes del entonces presidente de la república, el Lic. Adolfo López Mateos, aunque la Universidad Nacional Autónoma de México también creó un departamento especializado en esta área de investigación. De 1962 a 1967, las investigaciones y pruebas en San Luis Potosí no pararon y se construyeron varios cohetes en una base a la que se llamó Cabo Tuna, donde los cohetes Olímpico y Zeus alcanzaron los 10,000 metros de altura. En 1970, la Universidad Autónoma de Zacatecas realizó sus propias pruebas y lanzó el UAZ-7 y ya en 1972, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí lanzo desde Cabo Tuna su último cohete, ¿pero por qué el último?

Después se desarrolló la familia de cohetes Mitl en la CNEE, algunos de ellos sobrepasando lo que se conoce como el espacio exterior, ya que llegaron a más de 120,000 metros de altura. Pero en el año de 1977, la CNEE desapareció, lo que indica que solamente tuvo 15 años de vida (de 1962 a 1977); sin embargo, los logros alcanzados fueron más que satisfactorios, ¿pero porque cerró la CNEE? ¿de verdad nuestros dirigentes no supieron que hacer con esa agencia que si estaba dando resultados? O simplemente ¿se respondió a presiones de países extranjeros para que no progresáramos más en esa área y monopolizar ese conocimiento?

Finalmente, debo decir que actualmente existe lo que podría llamarse la NASA mexicana, la cual oficialmente se llama Agencia Espacial Mexicana (AEM, www.aem.gob.mx). Pero la pregunta que me hago, es ¿Por qué tuvimos que detenernos 40 años en esta área de investigación?

Deseo concluir invitando a los lectores a que investiguen sobre este tema y otros, ya que mucha de esa información se encuentra libre en el Internet.

Jorge Luis García Alcaraz
Profesor Investigador | + artículos

Doctor en Ciencias en Ingeniería Industrial. Doctor en Innovación en Ingeniería de Producto y Procesos Industriales. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores en el Nivel II e investiga el modelado de sistemas de producción. Recibió el premio estatal de Ciencia, Tecnología e Innovación 2015.