La benevolencia del sistema educativo

By on 10/05/2017
Dr. Jorge Luis García Alcaraz

En números anteriores he hablado de la inversión en educación, del gasto en investigación y desarrollo, así como de la organización para la misma en México. En esta ocasión expreso mi opinión personal sobre la benevolencia del sistema educativo, aunque existen cosas que en opinión de muchos son malas (incluido yo), también existen cosas buenas en el mismo y deben de reconocerse.

Es verdad que cada vez surgen más instituciones educativas que son privadas y no públicas, lo que indica que no se está garantizando la educación para todos por parte del gobierno, ya que el pago de colegiaturas en esas instituciones es muy costoso. Sin embargo, el costo de esas colegiaturas en las instituciones públicas es relativamente bajo al ser comparado con otros países y, por ejemplo, los jóvenes no tienen que enlistarse en el ejército y brindar un servicio militar antes para poder pagar su universidad, tal como sucede en otros países. Es decir, lo único que debe hacer un mexicano es poder ingresar a una institución con buenos promedios y mantenerse con éstos a lo largo de su periodo como estudiante. Aquí en México el alumno no termina con grandes deudas como puede suceder en otros países, donde la educación no está garantizada para su población, sino que la deben de pagar. Además, es muy posible que, por su desempeño, esos alumnos tengan acceso a una serie de programas que les ofrecen ayudas económicas para su manutención.

Lo anterior aplica solamente al nivel licenciatura, pero en el posgrado, uno de los programas que maneja el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) y la Subsecretaría de Educación Superior de la Secretaría de Educación Pública, es el Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC), el cual es un reconocimiento a los posgrados que cumplen con una serie de requisitos de calidad de acuerdo a unas métricas establecidas. Si un programa de posgrado tiene el reconocimiento del PNPC, entonces los alumnos ahí aceptados pueden ser propuestos para obtener una beca de manutención si cumple con una serie de requisitos y se compromete a dedicarse de manera exclusiva y tiempo completo a sus estudios de posgrado y eso no fácilmente lo vemos en otros países. Es decir, el país les paga por ser estudiantes, es decir, su trabajo es ser estudiantes. Es más, es tan benevolente nuestro sistema de posgrados en el PNPC, que alumnos extranjeros pueden acceder a ese beneficio también y obtener su beca.

Por ello, quisiera concluir la opinión y reflexión en esta ocasión, invitando primero a los estudiantes a concluir sus estudios de licenciatura y decirles que son afortunados, ya que al graduarse no tendrán una deuda con los bancos o cualquier otro sistema financiero. Deseo decirles que depende de muchos factores el que ellos sean buenos o malos alumnos, que tengan notas de excelencia o simplemente aprobar las asignaturas, pero ellos deben considerarse los principales responsables de su desempeño. Finalmente, deseo agregar una frase del japonés Kauro Ishikawa allá por los años cuarenta, quien mencionaba que la calidad empieza con educación y termina con educación y esto es aplicable no solamente a los sistemas productivos donde mace el concepto, sino que se puede llevar a la calidad de vida y setenta años después de haber sido aplicada en Japón, considero que debemos empezar a aplicarla en México.

Jorge Luis García Alcaraz
Profesor Investigador | + artículos

Doctor en Ciencias en Ingeniería Industrial. Doctor en Innovación en Ingeniería de Producto y Procesos Industriales. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores en el Nivel II e investiga el modelado de sistemas de producción. Recibió el premio estatal de Ciencia, Tecnología e Innovación 2015.