El Pensamiento Crítico

By on 06/04/2017
Raúl Ruiz

En estos tiempos líquidos, sórdidos, donde impera la ignorancia, el hiperconsumismo; y la realidad se trastoca voluntaria o involuntariamente, pudiésemos intentar llegar a espacios de mayor consistencia, si usamos el razonamiento a través de un sistema o proceso que nos proporcione un poco de luz en cada intento.

Los que saben de estas posibilidades aseguran que el interés por encontrar la verdad es tan subjetivo como la verdad misma. Y que, con herramientas como el pensamiento crítico, podríamos acercarnos un poco a este caudal de conocimiento y tener valor argumentativo más sólido.

El pensamiento crítico es un proceso que ayuda a organizar conceptos, ideas y conocimientos.

Este tipo de pensamiento se utiliza para llegar a la forma más objetiva; a la postura correcta que debería uno tener sobre un tema.

El pensamiento crítico es un sistema que se propone analizar, entender o evaluar la manera en la que se organizan los conocimientos que pretenden interpretar y representar el mundo, en particular las opiniones o afirmaciones que en la vida cotidiana suelen aceptarse como verdaderas.

Usted que amablemente me lee se preguntará… ¿y para qué sirve el pensamiento crítico?

En el pensamiento crítico se procura identificar y superar las numerosas barreras u obstáculos que los prejuicios o sesgos cognitivos introducen.

En estos tiempos en los que los millenials no quieren pensar. Donde se actúa a base de emociones, obviamente el desarrollo de la humanidad está muy limitado.

Sin el pensamiento crítico no podemos analizar la realidad como realmente es. Sin conocer la realidad no podremos influir sobre ella.

Vivimos en un mundo en el que la capacidad de razonar se ha perdido a marchas forzadas. O cuando menos está severamente atrofiada.

El momento es propicio para subcontratar el pensamiento. Dejamos esta capacidad de pensar en manos de comunicadores light, o en el poder de los medios que contratan opinadores que forman opiniones sobre la familia, círculos sociales, y en general la nata social, con categorías verdaderamente falsas.

Por otro lado la gente se aferra a sus creencias y convicciones como si fueran su identidad misma, su forma de pensar. No toman como base ese pensamiento, no discuten su arcaísmo, lo toman como referente real y el desarrollo del pensamiento se detiene.

Ya no existen debates constructivos, toda discusión consiste en demostrar a toda costa que el otro está equivocado y yo llevo razón. Y lo peor, se muestran “pruebas” con argumentos igualmente falsos.

El problema que veo es que la gente se ha vuelto fanática de sus ideas y creencias al igual que lo son de su equipo de fútbol o de su grupo musical favorito. Lo peligroso es, cuando estas creencias resultan ser erróneas. Más aún cuando se intentan forzar estas creencias erróneas en los demás.

Existen dos grandes vertientes en el Pensamiento Crítico.

La primera es Aprender a Pensar. Conseguir que nuestros razonamientos sean adecuados y correctos, basándonos en datos y llegando a conclusiones certeras, evitando los distintos sesgos cognitivos.

La segunda es Ser Críticos. Analizar qué es lo que está mal en esta sociedad en la que vivimos y qué es lo que podemos hacer nosotros, de forma razonada e inteligente, para cambiarlo:

Hace unos días, conversaba con dos buenos amigos sobre este tema y uno de ellos, Cruz Jiménez, por cierto estudioso de esta materia durante casi cuarenta y cinco años, nos decía:

“El ser humano necesita creer en algo, y si no le convence lo que tiene a la mano lo inventa. Es la naturaleza del ser humano.

No importa si es cierto o falso, lo que el hombre imagina es lo que cuenta para él. Y domina la fe. La fe es lo esperado no visto.”

¿Por qué es importante el Pensamiento Crítico?, ¿vale la pena formarse en el?, ¿es útil?

Pienso que sí, hay varias razones para decir que sí.

La primera y más obvia es la argumentación, la construcción de buenos argumentos puede en general, lograr persuadir de forma más efectiva a nuestro interlocutor, en caso de no lograrlo probablemente el entienda que mi punto es válido en uno u otro sentido. Muchas veces esto es suficiente.

Con el uso del pensamiento crítico aprendemos a evitar el uso de las falacias en la argumentación.

Las falacias son argumentos construidos de forma defectuosa, una falacia no es una mentira, puede ser veraz o no, la falacia es un argumento defectuoso en su composición y por lo tanto no es válida para defender una proposición. En general las personas pueden ocasionalmente, en mayor o menor medida, sospechar que el argumento es errado, pero no saben explicar bien porqué; de tal suerte que al evitar el uso de las falacias podamos mejorar mucho nuestras posiciones de argumentación.

La segunda razón y más importante creo yo, es mejorar mi propia capacidad de evaluar los argumentos o las proposiciones, es extremadamente frecuente que las personas tomen una proposición como válida o no antes de analizarla de forma lógica, su aceptación muchas veces obedece a razones subjetivas, dogmas, tradiciones, prejuicios o errores conceptuales, y solo después de aceptarla se construyen los argumentos para defenderla.

Cartapacio por Raúl Ruiz
Analista Politico | + artículos

cartapacio
De or. inc., quizá del b. lat. chartapacium 'carta de paz'.
1. m. Cuaderno para escribir o tomar apuntes.
2. m. Funda en que los muchachos que van a la escuela meten sus libros y papeles.
3. m. Conjunto de papeles contenidos en una carpeta.
4. Programa que se transmite por Radio México Noticias 970 AM de Lunes a Viernes a las 5 de la tarde
5. Columna Política que se publica los viernes en Juárez a Diario.com

  • Le felicito Raúl. ¨su conducta no es dogmätica ni escéptica, sino reflexiva y crítica¨ Kant…iniciador del pensamiento crítico o crticismo.