El bono que pelean los candidatos legisladores

By on 11/05/2018

Gloria Viviana Juárez Fierro, fue una servidora pública afín al PRI que ejerció una posición administrativa en la Secretaría de Educación y Cultura del gobierno del Estado, entre otros cargos dentro del gobierno estatal.

Su ascenso fue promovido por Marcelo González Tachiquín, el político más destacado del gabinete de César Duarte.

Compadre del ex gobernador, Tachiquín enfrentó con mentadas de madre, cara a cara, a gritos, dicen los testigos a Duarte, cuando el ahora prófugo de la justicia, le indicó que necesitaba su secretaría para un jugoso negocio.

La salida de Tachiquín generó que meses después se arrestara a Karla Areli Jurado Bafidis, ex directora administrativa de la Secretaría de Educación, Cultura y Deporte. A la ex funcionaria se le vincula con el desvío de 246 millones de pesos a través de empresas fantasma durante el gobierno duartista.

Viviana Juárez era la responsable de ejecutar las indicaciones de González Tachiquín en la Secretaría de Educación y Cultura. Su poder era superior al que ejercía en esa época el subsecretario en turno; en el último tirón ocupó el máximo cargo en la frontera norte la ahora diputada local Isela Torres.

En el 2015 llamó la atención la inclusión de Viviana Juárez como candidata a diputada suplente en el distrito electoral federal 02, con cabecera en Ciudad Juárez. La propietaria en esa fórmula era la abogada, egresada de la Uach, Georgina Zapata Lucero, hija del líder estatal de la CTM, Jorge Doroteo Zapata.

Hace unos días, por instrucciones ‘superiores’, Viviana Juárez fue requerida en la ciudad de México. Se le informó que asumiría el cargo de diputada federal y que estuviera puntual en la sede de la Cámara de Diputados para emprender el protocolo legislativo.

Todo se cumplió al pie de la letra. La hija del periodista Carlos Juárez Solorio, llegó a la sede legislativa para emprender el sueño anhelado de ser diputada federal por Ciudad Juárez.

La decisión fue revertida porque la candidata al Senado de la República (en la fórmula José Reyes Baeza), la hija del multimillonario líder de la CTM, se negó a dejar la posición para poder cobrar el ‘bono’ que se otorga al finalizar los trabajos legislativos. Es la jugosa bolsa a la que se hacen merecedores los pusilánimes legisladores mexicanos.

El caso de Georgina Zapata no es el único, ni ha sido una excepción a la regla. En otro tiempo ocurrió lo mismo con Nora Elena Yú; ha ocurrido y vuelve a ocurrir con la tramposa de Adriana Terrazas Porras, la candidata del PRI al gobierno municipal.

Con el callo de otras legislaturas, Terrazas Porras se sigue presentando en eventos públicos con el membrete de diputada federal. En un abierto proselitismo político, ilegal a todas luces, la candidata a alcaldesa del PRI, realiza eventos que denotan la poca ética de esta tramposa política que da ‘conferencias’ como legisladora bajo el argumento de una espuria Ley Electoral que otorga todos los privilegios a los miembros de los partidos políticos y aplasta a los Independientes.

Legalmente pueden seguir en sus cargos legislativos e inmoralmente hacer proselitismo político en sus nuevas encomiendas como candidatas y candidatos a cargos de elección popular.

Eso mismo ocurrió con Gustavo Madero, que acudió hace unos días, como legislador, a dar una conferencia en la Universidad Tecnológica de Ciudad Juárez.

En esa posición está Lilia Merodio, Adriana Terrazas, Georgina Zapata, Gustavo Madero y Tony Meléndez.

El caso de Adriana Terrazas es algo peculiar. Con la bandera de diputada federal por el distrito 04, la controvertida política, dueña de antros y socia principal de su padrino político, Enrique Serrano, convoca a foros de análisis de la ‘realidad del país’.

Recientemente, frente a un nutrido grupo de pastores, ministros y miembros de iglesias evangélicas, la candidata a presidenta municipal presentó un pobre discurso que podría considerarse un acto anticipado de campaña. Lo vistieron de concierto y conferencia. Deleitó con su voz una cantante vernácula cristiana.

Según los organizadores, se invitó a Pastores, líderes y empresarios. Se trató de un ‘desayuno gratis’ en los dominios de Teto Murguía, salón de eventos La Cité.

Ante el selecto grupo de ‘cristianos’, carentes de discernimiento y conocimiento de la política electoral, la legisladora presentó lo que ha sido su trabajo legislativo que honestamente es una vergüenza.

Frente a los que predican la ética de la biblia, la candidata del PRI al gobierno municipal ocultó su pecado de avaricia, uno de los siete pecados capitales que se ha encargado de proyectar la Iglesia Católica.

La candidata no explicó por qué hasta este día sigue aferrada al cargo legislativo el cual debió haber asumido Ana Laura Rodela Soto, su suplente.

Conozco ya la respuesta: “porque la ley me lo permite”, diría la legisladora. Entonces la siguiente pregunta tendría que ser ¿y su ética, diputada?

El anhelado bono que se otorga al concluir la función legislativa llegará a los $864 mil pesos y se pagará puntualmente a cada uno de los diputados federales. Esos son los riesgos de la chapulineada (el brincar de un puesto a otro), riesgo que por cierto están dispuestos a no correr los muertos de hambre legisladores.

Me pregunto, un multimillonario (vuelvo a utilizar la palabra) formado en la trampa de los negocios, propietario de empresas familiares y socio en otras tantas, como Gustavo Madero, ¿necesitará 2 millones de pesos del erario público? Y la respuesta es sí porque está enfermo de avaricia.

Esa es la ambición que se teje detrás de la política. Es una avaricia que enferma. Las áreas administrativas de la Cámara de Diputados dan cuenta de lo miserable que son los legisladores que como diría la abuela “no le dan agua ni al gallo de la pasión”.

Las historias son muchas, como las que se cuentan del principal saqueador del Estado en su tiempo de gobernador. Según esas fuentes, Patricio Martínez, en el Senado, cobra hasta la botella de agua que se toma en el aeropuerto.

Hay historias vergonzosas de legisladores que en las facturas que ingresan incluyen condones, botellas de licor y pastillas como viagra, cialis y levitra, que deben de ser muy comunes al ejercer su función legislativa. Por desgracia la ciencia no ha generado medicamentos que incrementen la fortaleza del cigoto para oponerse a tanta ley e iniciativas que hunden la moral de los mexicanos. Con gusto pagaríamos esas facturas.

Los legisladores chapulines, que concluirán en unos meses, percibirán también el proporcional de aguinaldo y salario, ahorros y otras prestaciones cuyo monto final podría llegar a los $2 millones de pesos.

La llamada ‘despedida millonaria’ de los diputados en lo referente al bono legislativo, se calcula en $216 millones de pesos en forma global. Fue el auto-regalo en el que todos los legisladores estuvieron de acuerdo. A todo eso hay que agregar los viajes internacionales que realizaron en tres años que no sirvieron para nada a los mexicanos, fueron auténticos eventos personales, viajes de mucho placer.

Los diputados por Chihuahua son los priistas Fernando Uriarte, ex presidente de la JMAS Juárez; Georgina Zapata, candidata a Senado de la República; Adriana Terrazas, ahora candidata a alcaldesa y ex directora de Desarrollo Social del municipio.

En la lista se encuentra el cantante de Conjunto Primavera, Tony Meléndez, ahora candidato suplente al Senado de la República, en fórmula con José Reyes Baeza; también el ex delegado de Conagua, Alex LeBarón; el ex dirigente del PRI, Alejandro Domínguez a quien otorgaron las sobras de la candidatura a alcalde por la ciudad de Chihuahua tras la renuncia de Patricio Martínez.

Por el PVEM se encuentra María Ávila y por el PAN, Juan Blanco, ex alcalde de Chihuahua. Por la vía plurinominal labora en la Cámara de Diputados, Gustavo Madero, ex dirigente nacional del PAN y candidato, otra vez, al Senado de la República; Cristina Jiménez, por parte del PAN; Hortensia Aragón Castillo, del PRD.
En la Sexagésima Tercera legislatura, Chihuahua tiene 11 diputados federales, dos menos de los que tenía en la legislatura anterior; además del cargo vacante que dejó el finado diputado Carlos Hermosillo, cuyo suplente, Antonio Tarín García no pudo asumir la función legislativa tras ser detenido por el delito de peculado, de acuerdo a una orden de aprehensión emitida por la Fiscalía General del Estado de Chihuahua.

Georgina Zapata, es una joven abogada fogueada en las lides de la política por Héctor Murguía Lardizábal. El apoyo del afamado Teto a la hija del líder cetemista no fue en vano. Fue la catafixia que ofreció la Doroteo Zapata en apoyo a Teto Murguía, que peleó en dos ocasiones la candidatura al gobierno de Chihuahua.

Cuando la maquinaria priista se empecinó en colocar como abanderado del PRI al gobierno del Estado al corrupto de César Duarte, la CTM mantuvo su apoyo irrestricto a Teto Murguía.

El pragmatismo de Doroteo Zapata logró reconciliar la relación política con César Duarte y mantener a su ‘muchacha’ en la lucha política.

Infinidad de anécdotas se pueden contar para ejemplificar cómo son y cómo actúan decenas de políticos chihuahuenses que son la antítesis de la moral. En realidad son una gastada estirpe de gandayas al servicio de sus propias ambiciones.

En el análisis desde provincia, me da pena escuchar el discurso de José Antonio Meade que, con el entusiasmo de un ‘boy scout’, intenta salvar la fama de un partido político al que dice no pertenecer pero con el que se confabula al avalar a sus miembros a pesar de que son desleales y corruptos.

Muy en el fondo, pienso que el candidato Meade desconoce las historias de estos truhanes de la política. Y, por lo que veo, sucede lo mismo en el PAN y en Morena.

Si López Obrador se diera cuenta de la calaña de candidatos electos para el Estado de Chihuahua crearía una segunda versión de la mafia del poder, versión “política electoral” en cada entidad de la república.

La evidente anti-ética de algunos de los candidatos es una clara muestra de la ambición que se cierne detrás de la política.

¿Servir a México? ¿Servir a Ciudad Juárez? ¿Servir a Chihuahua? Retórica Barata. La respuesta es servirse así mismo. No hay otra.

La camada de legisladores chapulines ha utilizado a los partidos en el que militan para generar una riqueza inmerecida.

La presentación de los estados financieros y propiedades de los diputados federales, es una muestra de la vida parasitaria en la que viven. Estamos seguros que, de haberse dedicado a otra cosa, no tendrían las fortunas que muestras en el “tres de tres”. Se trata de riquezas inmerecidas, porque sin darnos cuenta, hemos apoyado a ‘hijas de papi’ a pusilánimes empresarios, a mediocres profesionistas, a mujeres fatales que en alguna ocasión le dieron más que una sonrisa a sus padrinos políticos. Y allí están, queriendo ser otra vez parte de la pléyade que nos gobierna.

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Rafael Navarro Barrón
Periodista y Analista Político | +5216567586189 | zagaleton.navarro@gmail.com | | + artículos

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