Discriminación hacia las personas con enfermedades crónicas

By on 03/05/2017
Lourdes Tejada

Debo confesar que al principio me parecía innecesario tocar este tema, ya que consideraba que era claro para todos, sin embargo, la semana pasada comprendí que estaba equivocada.

Será que al vivirlo y vincularme con personas que día a día viven con estas situaciones, comencé a verlo como algo -malo e injusto- que nos pasa regularmente, sin recordar que no todos tienen la oportunidad de aprendizaje que tuve -como paciente- y aún tengo, es por esto que hoy abordaremos sobre la discriminación y el cáncer.

Si, las personas con cáncer también son discriminadas. No, no es un supuesto, ni es un sentimiento, es un hecho. Por ignorancia, miedo y desinformación, el que se discrimine a personas con enfermedades crónicas, como lo es el cáncer, es más común de lo que nos imaginamos.

El término discriminación es descrito por la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la discriminación como: “toda distinción, exclusión, restricción o preferencia que, por acción u omisión, con intención o sin ella, no sea objetiva, racional ni proporcional y tenga por objeto o resultado obstaculizar, restringir, impedir, menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos humanos y libertades, cuando se base en uno o más de los siguientes motivos: el origen étnico o nacional, el color de piel, la cultura, el sexo, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, económica, de salud o jurídica, la religión, la apariencia física, las características genéticas, la situación migratoria, el embarazo, la lengua, las opiniones, las preferencias sexuales, la identidad o filiación política, el estado civil, la situación familiar, las responsabilidades familiares, el idioma, los antecedentes penales o cualquier otro motivo.”

Esta discriminación de la que hablamos, no se presenta de una sola forma para todos los pacientes, ni es igual para todos los tipos de cáncer; existen distinciones por el diagnóstico, la edad de la persona con cáncer, los efectos secundarios ocasionados por el tratamiento, el país donde habita la persona con cáncer y el conocimiento o ignorancia que hay respecto al cáncer. Algunas personas con cáncer se percatan que son discriminados; mientras otros lo consideran solo una imprudencia, un mal trato o una mala experiencia más.

Aun cuando existen varios ejemplos, se mencionarán dos de los más comunes. El primero se da en el ámbito laboral, donde existen casos documentados de pacientes que pierden su trabajo solo por haber sido diagnosticados, aun cuando su desempeño, estudios y capacidad son adecuados para conservar su puesto. Estos despidos, claramente, son injustos y pueden ser reportados, ya que suelen estar basados en percepciones, desinformación y miedos.

Otra vertiente de la discriminación que puede pasar el paciente oncológico en el ámbito laboral, es cuando desea reincorporarse a sus actividades. En donde, de nuevo, por ignorancia, mitos, y estigma que tiene la enfermedad, se le da un trato distinto -no positivo, justo o cómodo- a las personas que pasan por esta enfermedad.

Un segundo ejemplo, que es tratado de manera frecuente en varias investigaciones, es la discriminación por causa de la edad. Aquí, basados solo en la edad del paciente, se condiciona que la persona pueda tener o no acceso a un tratamiento que le corresponde por derecho. Esto quiere decir que, si la persona pasa un límite de edad que el personal médico considera subjetivamente como el “deseado”, entonces la persona no recibirá un trato ni atención igualitaria. Lamentablemente existen muchos casos que han sido reportados; inclusive, en Europa existe una iniciativa para acabar con este tipo de discriminación
hacia las personas con cáncer.

Un último ejemplo, es cuando las personas con cáncer limitan o hasta evitan las actividades que solían realizar en lugares públicos, esto, debido a las miradas o comentarios ofensivos. Uso la palabra “ofensivos” por qué “hirientes e irrespetuosos” quedan cortos para describir las cosas que solemos escuchar como pacientes.

Si bien, este tema y cada uno de sus ejemplos, es tan vasto como para crear varias columnas al respecto, el objetivo del escrito de hoy es visibilizar la discriminación, ya que solo así podremos identificar las actitudes, acciones o situaciones discriminantes y actuar ante ellas.

Lourdes Tejada
Presidenta en | + artículos

Titulada en Diseño gráfico y pasante de la Maestría en Acción Pública y Desarrollo Social. En su experiencia destaca el ser co-fundadora de una asociación civil y ser miembro fundador de una red de agrupaciones juveniles. Ganadora del Premio Nacional UVM por el Desarrollo Social, cuenta además con el Premio Estatal de la Juventud, el Reconocimiento a Mujer del Año de Ciudad Juárez y la mención de Mujer Líder de México.