Día Internacional de la Mujer: Nada que festejar.

By on 09/03/2014
Triangle_Shirtwaist_Factory

A propósito del Día Internacional de la Mujer me saltan a la mente un sinnúmero de opiniones y es que el consumismo ha desvirtuado el verdadero sentido de esta y muchas otras fechas, hitos históricos que no se deben olvidar, empañándose hoy por la voraz y atroz necesidad de mercar productos y servicios; fabricando y forzando fechas comerciales a diestra y siniestra.

El mes pasado platicamos sobre el Día de San Valentín y su distorsión comercial. Hoy hablaré del Día Internacional de la Mujer, que conmemoramos el 8 de marzo de cada año y conmemorado en esa fecha de manera oficial desde 1914.

Conmemoramos, dije; no festejamos, ni celebramos. Hay diferencia.

Si bien, los verbos celebrar y festejar se utilizan y se aceptan en la actualidad indiscriminadamente como sinónimos de conmemorar, en esencia son cosas distintas.

Conmemorar significa recordar públicamente a un personaje o acontecimiento; celebrar, es realizar una acto social con solemnidad o formalidad y festejar, hacer fiestas para celebrar algo.

En ese estricto sentido el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, ahora conocido simplemente como Día Internacional de la Mujer, banalizando su verdadera intención, se conmemora para recordar públicamente los logros económicos, políticos y sociales de las mujeres del pasado, presente y futuro.

Evolucionó del que fuera originalmente instituido en 1909 como el Día de las Mujeres Socialistas en Estados Unidos, celebrado el 28 de Febrero de ese año a iniciativa del Partido Socialista de los Estados Unidos.

En la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas de Copenhague en Agosto de 1910 y a propuesta de Clara Zetkin, respaldada unánimemente por las más de 100 mujeres de 17 países asistentes, la fecha y universalidad del día conmemorativo fue proclamado para el 8 de marzo de cada año tal como la conocemos hoy, con el nombre de Día Internacional de la Mujer Trabajadora, con el objetivo de promover la igualdad de derechos, incluyendo el sufragio para las mujeres.

Un año más tarde, el 19 de marzo de 1911 y a consecuencia del acuerdo de la conferencia de Copenhague se celebra simultáneamente en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza el primer Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

El 25 de marzo de ese mismo año, 146 mujeres trabajadoras fallecen en un trágico incendio en la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist de Nueva York. Hecho por el cual se originan grandes repercusiones en la legislación laboral de los Estados Unidos y por el cual las conmemoraciones posteriores del Día Internacional de la Mujer hicieron referencia a las condiciones laborales que condujeron al desastre.

En 1913, en las vísperas de la 1ra. Guerra Mundial durante el marco de los diversos movimientos pacifistas de la época, Rusia conmemora por vez primera el Día Internacional de la Mujer.

Es así, hasta el 8 de marzo de 1914, que el Día Internacional de la Mujer se conmemora tal como fue propuesto años atrás.

El 8 de marzo de 1917 (23/feb juliano), durante la revolución rusa, se celebraron una serie de mítines con motivo del Día Internacional de la Mujer, que paulatinamente tomaron un fuerte tono político y económico tras los fuertes incidentes registrados entre amas de casa que se convirtieron en manifestaciones súbitas contra la monarquía y a favor del final de la guerra, comenzando así el levantamiento popular que acabó con la monarquía sin preparación, ni coordinación de los partidos revolucionarios.

En diciembre de 1977, la Asamblea General de la ONU proclamó el 8 de marzo como Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional, hecho que provocó que muchos países mas agregaran la fecha conmemorativa a sus calendarios.

Como puede darse cuenta, estimado lector, los motivos de institucionalizar esta fecha van mucho mas allá que los fines comerciales que ahora empezamos a ver.

Por ello les digo, en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, no tenemos nada que festejar.

Tenemos una gran deuda histórica de represión y desigualdad de género. Esta fecha no es para festejarlas o regalarles flores y chocolates, ello demerita los esfuerzos de tantas y tantas mujeres que a lo largo de la historia han sido ejemplo en la lucha por la igualdad en derechos y en su participación en la actividad política y económica de las naciones, de los estados, de las ciudades y de la familia como mínima expresión de la sociedad.

Este día es para concientizar que las mujeres, como los hombres, tenemos los mismos derechos y obligaciones ante la sociedad, las leyes, la economía, las empresas y las familias. Que sea así es un deber y tarea de todos, no felicitando y con regalos superfluos, es una tarea de acción y compromiso constante. Es una tarea de gobiernos, empresas, organizaciones y sociedad, pero no nos confundamos, irnos al lado opuesto creando medidas y leyes proteccionistas de género, tampoco es la respuesta, ni el objetivo, estas solo generan mayor desigualdad.

Acabar con las diferencias de género es el objetivo. Mientras tanto no tenemos nada que festejar.

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David Gamboa García
David Gamboa
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Mercadólogo de profesión y participante en diversos foros académicos, es un profesional del Marketing Digital y apasionado de las letras. Ha impartido cátedra y conferencias en la UIN, ISAC, UACJ, ITESM e ITCJ.

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