Cantinflas no cantinflea, heredó un sistema filosófico

By on 06/09/2016
Guillermo Chavez

Con una actitud escéptica, las personas observamos la forma deliciosa en que nuestro espíritu satisface su ansiedad al disfrutar de una película del Gran Comediante Cantinflas: este fascinante actor pretende conducirnos, entre risas alegremente desenfrenadas y momentos de una involuntaria cavilación, a la reflexión.

Es por eso, que este excelente y extraordinario sistema de reflexión, confunde al individuo confiado únicamente en la imagen, carente de la intención de conocer lo permanente que esconde la apariencia. Así, el individuo irreflexivo, considera como principal lo accesorio, como verdadero lo falso: juzga y estima, equivocadamente las actuaciones mímicas que provocan risas de este gran filósofo como lo principal y verdadero. Como accesorio y falso, considera el hombre irreflexivo, el argumento filosófico escondido al otro lado de la apariencia, es decir, escondido en la pantomima realizada por este mimo. El individuo se queda en lo superfluo y en ocasiones detecta involuntariamente que hay algo valioso en la profundidad de esa actuación sin atreverse a penetrar.

Quizá por inercia social, de manera increíble la confusión atrapa también a la Real Academia de la Lengua Española y de forma por demás sorprendente define el concepto de “Cantinflear” como el hablar o actuar de forma disparatada e incongruente y sin decir nada con sustancia…lamentable error que agrede a un gran pensador de todos los tiempos.

Con respeto, me atrevo a decir que lo que no entiende la Real Academia de la Lengua Española al pretender definir el concepto “Cantinflear” que ese actuar desordenado y sin sustancia, esconde las lecciones de humanidad más puras que el hombre haya sido capaz de pronunciar. Insistiendo que el conocimiento no se transmite únicamente por medio de libros: la forma en que este genio universal de Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes comunica sus reflexiones a la sociedad es por medio de sus películas a través del gran personaje y comediante Cantinflas. Quien no vibra de emoción en el silencio asombrado al recorrer los caminos secretos que muestran las películas: ¨siempre listo en las tinieblas¨, ¨el signo de la muerte¨, ¨los tres mosqueteros¨, ¨el siete machos¨, ¨ama a tu prójimo¨, entre muchas más.

Ante las grandes ganancias económicas, los titulares del interés legítimamente protegido, han explotado únicamente la imagen superficial de este enorme hombre universal. Dejando intacto el valioso pensamiento “cantinflero” – usando términos de la Real Academia de la Lengua Española- correspondiendo a los pensadores libres la fascinante y maravillosa tarea de su interpretación. Sin embargo, insistir constante y permanentemente que se evite el camino fácil y somero de la idolatría y mistificación, costumbre social perniciosa. Merece el pensamiento de Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes un estudio profundo para arrancarle esas lecciones de carácter universal que tanto necesita la humanidad.

Un ejemplo: en la interesante película “ahí está el detalle” – sugiriendo se tomen unos minutos y la observen detenidamente – este gran libre pensador expone e ilustra de manera genial la culpabilidad de la debilidad natural del hombre al exponerlo y abandonarlo a la acción y dominio de las pasiones. Explicando, en la historia de esa película, de qué forma los vicios y las pasiones tejen una resistente red para atrapar y convertir al individuo en esclavo de esas mismas pasiones o vicios y además de la forma en que hombres hábiles se aprovechan de esta condición humana sometiendo a un estado de servidumbre al hombre.

También, nos dice, este magnífico pensador, en este filme, de la gran posibilidad en las acciones del hombre de errar y equivocarse en los objetivos por carecer de fundamentos sólidos y firmes. De una manera por demás hermosa, Mario Moreno, indica en esta historia los peligros que se esconden y conducen a las desgracias del individuo cuando se obedece fielmente sin analizar estrictamente lo ordenado.

Para terminar. La respetable capacidad de la Real Academia de la Lengua Española succiona la apariencia y demuestra que carece de las herramientas necesarias y justas para definir el pensamiento filosófico de un coloso genialmente universal: Cantinflas.

Es cuánto. ¡Un abrazo fraterno!