Candidatura Independiente: Una Herramienta Tergiversada

By on 14/03/2016
Guillermo Chavez

Los medios de comunicación informan de las actividades de tres ciudadanos aspirantes a una Candidatura Independiente a la Presidencia Municipal de Juárez Chihuahua en un proceso con dos características claras y firmes: una, las normas que regulan éste procedimiento son legítimas jurídica y moralmente; la otra, su incumplimiento es evidente y comprensibles los errores en su primera práctica.

Jurídicamente, el proceso legal de la Candidatura Independiente está sostenido normativamente en el sistema legal mexicano; su creación responde a los mecanismos legales establecidos por la Constitución para ese fin; las normas contienen la esencia del valor de Igualdad.

Moralmente, avala las exigencias más radicales de la ética política; al ser un sistema instaurado para alimentar la necesidad del Estado Moderno de nutrirse con ideas generadas por la sociedad autentica y, así, continuar construyendo la formación y la función con base en lineamientos arrancados  de la sociedad que le dio origen.

Por otro lado, es justo entender los errores que al inicio toda obra humana tiene. Este proceso de Candidatura Independiente se inicia con múltiples defectos observables solo con la percepción histórica de este sistema, el principal defecto: los tres aspirantes carecen de independencia, entendiendo esta como: la ausencia de factores ajenos  que afectan su voluntad. Es notoria en exceso, la íntima relación de los aspirantes con los poderes económicos, religiosos, sociales, políticos: las acciones públicas de estos tres ciudadanos así lo acreditan. Invocar ejemplos es por demás.

La Candidatura Independiente es lo contrario: es una extensión o prolongación de las funciones inherentes y legales del caduco Estado Moderno que pretende ingresar y profundizar en la vida autentica de la sociedad, succionando los valores sociales legítimos que alimenten, nutran y sustenten al enfermo Estado Moderno y así revitalizándolo con nuevas formas de organización. Error fatal, en este proyecto de nutrir al Estado Moderno, es un supuesto candidato independiente dependiendo de los poderes económicos, políticos, sociales, religiosos.

Es ineludible la responsabilidad de la sociedad en custodiar el uso de ésta fabulosa herramienta jurídico-política: evitando se convierta en mero mecanismo vulgar y ordinario en la recaudación de votos para conquistar el poder por los mismos  hombres o grupos  que hoy detentan el dominio político, económico, social y religioso; y  empelarla correctamente como instrumento jurídico-político a disposición de hombres independientes con intereses auténticamente sociales, convirtiéndose en un factor determinante en las transformaciones necesarias en la formación y funcionamiento del Estado Moderno.

El Estado Moderno germina de la destrucción del poder absoluto ejercido parcialmente por un solo hombre; reemplazándolo por el imperio de la Ley, que ordena y regula el funcionamiento del naciente Estado  Moderno, reconociendo las prerrogativas del hombre. Lamentablemente, el afán del ejercicio absoluto del poder es un vicio arraigado en la naturaleza del  hombre que las formas  de organización social no pueden destruir. Es constante y permanente la ambición del hombre en el ejercicio total del poder que burla la estructura del Estado Moderno: modificando o creando antijurídicamente la ley, adecuándola a las formas  propias  del ejercicio ilimitado e inmoral del poder.

Termino este trabajo: El Estado Moderno no funciona: retornó a las actitudes ilegales e inmorales del ejercicio absoluto del poder cuya destrucción le dio origen; no es espontaneo, el hombre conserva permanentemente en su naturaleza este  vicio pernicioso. La caducidad del  Estado Moderno exige el alimento nutritivo y sustancioso que solo la sociedad genuina le puede proporcionar: para absorber esos nutrientes, el Estado Moderno ha creado la figura político-jurídica de la Candidatura Independiente que sirva de extensión  y penetre al fondo de la sociedad. La sociedad tiene la obligación de evitar no se tergiverse la función de la  Candidatura Independiente.

Es cuánto ¡un abrazo fraterno!