Borrando los límites

By on 17/08/2016

El año pasado me recordaron que estaba cruzando los límites y me estaba saliendo de donde “me corresponde”. Al estar en una plática sobre el cáncer, su normatividad y el sistema de salud, me preguntaron sobre mi carrera universitaria, a lo cual respondí que egresé de Diseño Gráfico. Inmediatamente obtuve como respuesta una mueca que denotaba burla.

Si bien, no es la primera vez -y estoy segura, no será la última-, en ese momento comprendí que falta mucho por reconocer la multidisciplinariedad de la Salud Pública.

Desde niños vamos relacionando el término “salud” con profesiones en donde destaca el quehacer del personal médico, el personal de enfermería y de científicos. Al crecer, son estas profesiones las que consideramos les “corresponde exclusivamente” abordar el tema. Delimitando el campo laboral y de estudio de la salud, además que se limita el involucramiento de otros profesionistas.

La multidisciplinariedad no se refiere solo a involucrar a distintos especialistas para ofrecer una atención médica de manera integral. Se refiere también a involucrar distintas disciplinas para que las personas dentro de su área de expertise generen propuestas que lleven a mejorar las condiciones para el cuidado de la salud.

Si no fuera por esta multidisciplinariedad, no tendríamos campañas efectivas para una detección oportuna de diversas enfermedades, las instalaciones de las unidades médicas no contarían con las características mínimas para atender a los derechohabientes, no habría opciones en cuanto a prótesis y mangas de compresión, no habría software que registre la mejoría de un paciente, no habría mejores diseños de ambulancias, ni inmobiliario cómodo para los pacientes, entre muchas otras aportaciones.

Es claro, entonces, que la salud no depende solo del sector médico, se necesita el involucramiento de otras disciplinas que trabajen de manera colaborativa.

Para comprender que es la salud, hay que recurrir a su definición. Desde 1948, la Organización Mundial de la Salud (OMS), define a la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Frenk, quien fue titular de la Secretaría de Salud, define a la salud como “el punto donde coinciden lo biológico y lo social, el individuo y la comunidad, lo público y lo privado, el conocimiento y la acción”. Ambas definiciones nos muestran que la “salud” es más que solo pensar en enfermedades y cura, y definitivamente es más de lo que pueden abarcar unas cuantas profesiones.

Una vez que conocemos y comprendemos lo vasto que es el concepto de la salud, podemos identificar aquellas áreas en donde podemos aportar a partir de nuestra experiencia personal o profesional. Nuestro papel no se debe limitar a solo ser un paciente; hay que reconocernos capaces de identificar y solucionar las áreas que requieren atención, teniendo presente lo marcado por Frenk: la salud es donde coincide el conocimiento y la acción.

Entonces, ¿cómo estamos llevando este conocimiento a la acción? Y lo más importante, ¿cómo estamos motivando a que otros lleven este conocimiento a la acción dentro de la salud?

La salud es un tema que nos compete a todos, sin importar nuestra profesión o estudios. Sin importar las risas o sonrisas que recibamos, ya que tal como lo dijo Gustavo Alcántara, “[…] la salud deja de ser un fenómeno exclusivamente médico, encerrado en el interior de los hospitales, para conformar un tema que les atañe a todos los actores de la sociedad…” 

Repito, a todos.


La aportación del día de hoy es pensando en aquellas personas que, si bien, no egresaron de las ciencias de la salud, ejercen en la multidisciplinariedad de la Salud Pública. Gracias a los diseñadores (gráficos, de interiores e industriales), publicistas, mercadólogos, arquitectos, programadores, trabajadores sociales, ingenieros, abogados, comunicólogos, psicólogos, educadores y cientos de profesionistas más, por aportar su tiempo, conocimientos y experiencia al campo de la salud. En especial a aquellos que están apasionados por aportar al área oncológica.

Los invito a compartir como ejercen su profesión en la salud pública:

Soy Licenciada en Diseño Gráfico. Combiné la metodología del diseño con la experiencia como sobreviviente de cáncer y cuidadora de una actual sobreviviente, para identificar las necesidades, atrasos y áreas de oportunidad para mejora la experiencia que tiene el paciente oncológico al enfrentarse a su enfermedad. Actualmente estudio maestría en Acción Pública y Desarrollo Social y planeo generar programas y políticas públicas que beneficien a los pacientes oncológicos, sus cuidadores y el personal médico.

Y tú, ¿cómo llevas tu conocimiento a la acción?

Lourdes Tejada
Presidenta en | + artículos

Titulada en Diseño gráfico y pasante de la Maestría en Acción Pública y Desarrollo Social. En su experiencia destaca el ser co-fundadora de una asociación civil y ser miembro fundador de una red de agrupaciones juveniles. Ganadora del Premio Nacional UVM por el Desarrollo Social, cuenta además con el Premio Estatal de la Juventud, el Reconocimiento a Mujer del Año de Ciudad Juárez y la mención de Mujer Líder de México.