Fundamentos Profundos

By on 23/12/2016

Afuera el frío lo cubre todo.

No tenías ganas de salir pero hacía falta el pan para la cena, hubiste de ponerte el abrigo y la bufanda nueva.

Te pones ese gorro marinero y el recuerdo te arroba por instantes mientras depositas las piezas de pan sobre la mesa.

La evocación te remonta dos décadas atrás y te ves navegando en esa embarcación que te llevó a conocer parte del archipiélago de las Cícladas por el mar Egeo.

Justo frente a Mykonos, intercambias souvenirs con un pescador griego y te haces de ese singular tocado que usas los días de lluvia o nieve.
Nunca imaginaste que ahora te calienta muy bien la cabeza en este clima tan extremo de Ciudad Juárez.

Caminas a la panadería, y miras al perro amarillo que te sigue algunas veces en tu excursión matutina sobre las calles de Juárez.

Hoy sólo te saludó con la mirada. Se guarecía debajo de un auto chatarra, trémulo por el frío, pero seguro que pasaría el invierno en su hábitat callejero.
Él sabe cómo arreglárselas sin casa, es su estilo de vida. Es un perro que ama su libertad.

El conformismo del can amarillo te hace recordar la teoría de Pierre Bourdieu, que concentra el estilo de vida, la manera en que vive una persona o un grupo de personas. Incluye la forma de las relaciones personales, del consumo, de la hospitalidad, y la forma de vestir, una forma de vida típicamente que refleja las actitudes los valores y la visión del mundo de un individuo.

Y te pones a pensar. ¿Cómo nos perdimos? ¿Será que se han evaporado finalmente los valores, y por eso nuestra sociedad se abandona en el vacío?

Es posible que antes de los valores, lo que se hayan perdido fueran LOS FUNDAMENTOS PROFUNDOS. (Término que utiliza Alvin Toffler para definir a aquellas fuerzas que les han dado solidez a los pueblos) O sea, el modo de hacer las cosas, el trato con la gente, el respeto a las creaciones de la sociedad, a los mayores, a la autoridad.

Es claro que en la evolución, los cambios trastoquen tales cimientos.

Admites que el avance tecnológico es lo que rige el futuro. Pero no aceptas que la innovación tecnológica haya sepultado con valores superficiales la solidez de las culturas milenarias.

No te consideras inerrantista, ni demodé, pero tampoco aceptas tan fácil la pérdida de un patrimonio tan consistente como la historia de la antigua civilización que está hecha escombros bajo una endeble carpeta de plástico, que se va imponiendo, y va dando vida a la nueva civilización, engrosando con trivialidades y novedades electrónicas… esa cubierta que ahoga el pasado.
La repercusión en la sociedad es impresionante.

Uno de los fundamentos profundos que sostenía familia y sociedad era el del amor. El amor entre pareja, el amor a los padres, entre hermanos, a los amigos. Hoy eso cambió.

Te has dado cuenta que el amor no es eterno. Ahora el amor se vive a muy alta velocidad y con mayúsculo desgaste. Pero no importa, pues hay refacciones latentes en las redes sociales que esperan entrar en el juego de los afectos y las pasiones de la era posmoderna.

Observas que los líderes y conductores sociales se han quedado en el rezago. Que las burocracias marchan por el carril lento de la vida y que ese choque de velocidades entre el mundo de hoy y la obsolescencia del ayer aún no deja una conexión firme que le dé sostén a la existencia.

El choque de velocidades es abrumante, consideras que es momento de entrar en la dinámica de la reordenación del tiempo y sí, aceptas dejar por un lado, algunos fundamentos que se tornan obsoletos, como pueden ser el uso de algunas cosas.

Por ejemplo: Tú ya no escribes con una pluma sobre papel como lo hacías antes. El ordenador electrónico, la tablet y tu smartphone le dan velocidad a tu trabajo de pensar y escribir.

A pesar de tu edad, te has adaptado bien al momento; manejas una geografía personal actualizada, conoces la comodidad de las transacciones electrónicas que ofrece el dinero móvil.

Pero tu preocupación ya no es intelectual, el tiempo se vino encima y no pudiste acumular suficiente capital para el retiro.

Te diste cuenta de la farsa que el gobierno hizo con el sistema para el retiro y ves como los ancianos no pueden vivir con el producto de su jubilación.

Estás aprendiendo apenas que para encontrarte con la riqueza, es inservible la cultura, es conocimiento inútil, sólo lo usas para solaz tuyo y quizás para regodearte frente a tus lectores, parientes, alumnos y amigos.

Ahora estudias las recomendaciones de Napoleón Hill para fundir, conocimiento, experiencia y persistencia en nuevos proyectos.

El viento de hoy trajo lluvia y frío y las alertas de protección civil indican que una borrasca invernal se acerca.
Piensas en el perro amarillo y dices en voz baja, va a estar bien, él maneja muy bien su cosmogonía animal.

Cartapacio por Raúl Ruiz
Analista Politico | + artículos

cartapacio
De or. inc., quizá del b. lat. chartapacium 'carta de paz'.
1. m. Cuaderno para escribir o tomar apuntes.
2. m. Funda en que los muchachos que van a la escuela meten sus libros y papeles.
3. m. Conjunto de papeles contenidos en una carpeta.
4. Programa que se transmite por Radio México Noticias 970 AM de Lunes a Viernes a las 5 de la tarde
5. Columna Política que se publica los viernes en Juárez a Diario.com