Corazón VS Cerebro: un cuerpo imparable chocando contra un muro indestructible.

By on 08/06/2017
Lic. Carlos Felipe Carrazco Vega

Desde varias perspectivas todo apunta a que si…bueno excepto los poetas que creen que el amor nace de una aurícula…pero de metáforas no hablemos. El corazón según la historia es el origen del amor. La ciencia afirma que el cerebro hace que se manifieste dicha patología y la programación neurolingüística predica que es posible enamorarse a voluntad. Este tema es similar al paradigma del huevo y la gallina.

“Me parece extraordinariamente sexy el aroma de tu inteligencia” (un poeta)

Ahí donde el amor levanta muros, la inteligencia abre una salida (Marcel Proust)

La inteligencia es mejor que la fuerza bruta (Kaliman)

Históricamente hemos sido testigos de que al amor le atribuyen el órgano vital más disciplinado en sus actividades: el corazón; a pesar de que no se le adjudica ninguna función referente al manejo o a la creación del amor; si bien puedo confirmar que si bien, el “cora” responde a los efectos eléctricos del cerebro y que, este último es el culpable de crear emociones por medio de un complejo sistema de químicos, frecuencias vibratorias y a veces cerveza, podemos afirmar que el corazón es más un ejecutor que un creador.

Ahora, según filosofías trascendentales afirman que el corazón es el núcleo del alma donde toda la proyección eléctrica, llamémosles chacras (específicamente el chacra Anahata) y que de aquí nace la materia prima para mantener una estabilidad mental espiritual, etc. Si hablamos de filosofía, dentro del contexto poético el corazón es el flujo de energía del cuerpo, pues de este todo órgano, todo sistema se mantiene activo; pero siendo objetivos el cerebro es el macho alfa del cuerpo humano.

Según lo que encontré en google… las emociones se manifiestan en partes específicas de nuestro cuerpo. Por ejemplo, La tristeza (y el hambre) se manifiestan con un vacío en la boca del estómago, los celos, el odio y el hambre, se manifiestan con una sensación de golpeteo en el estómago. El amor (y el tocino) se manifiestan en el corazón a manera de arritmia. En el páncreas, que dicen, es el que atrae la dulzura a la vida (con razón hay tanto diabético insoportable) aunque realmente es el encargado de administrar la insulina, los riñones se supone, almacena los temores y los traumas (pobres alcohólicos), realmente es el filtro y pues los gurús de lo ilógico afirman que ahí hay bloqueos emocionales como la depresión o la apatía, ósea que por semántica si te duele el estómago no es que necesites pepto, solo requieres amor o mírate la frente a ver si no tienes cuernos. Que si te duele el pecho no es que te esté dando un infarto, solamente alguien piensa en ti o que si eres diabético no pierdas tu tiempo yendo al endocrinólogo, solo consíguete un payaso para solucionar tus problemas de sociabilidad.

Para finalizar, no es que seas un inepto en la vida, solo tienes piedras en el riñón; no vallas al psicólogo ve al nefrólogo para que te motives.

El corazón y el cerebro como órganos vitales del cuerpo humano nunca trabajan aisladamente, cada órgano, cada sistema tienen sincronía.

Hay artículos en la web, que mencionan sobre un posible sistema nervioso independiente del cerebro que aborda al corazón y que supone una idea abstracta de que el corazón tenía memoria y por ello alcanzaba a percibir emociones y sensaciones del entorno (el sexto sentido le llaman); aunque puede ser cierto no se ha demostrado siquiera que ese “sistema nervioso independiente” no sea dependiente del “mandamas” y todo poderoso cerebro. Y siendo específicos no podemos decir que “te quiero con todo mi corazón”, ni siquiera mencionar que “excitas mi cerebro” ya que lo correcto sería decir “estimulas mis glándulas suprarrenales”.

Según poetas, el amor nace del pensamiento, se fecunda en los poros, crece en el estómago, se embellece en la sonrisa y se materializa en los besos, los anormales confiamos en que el amor es una secuencia química que genera
respuestas en el cuerpo humano a un nivel psico físico; así que con esto puedo asegurar que el amor es real, existe y se puede encontrar en cualquier parte pues como dije al inicio, la PNL asegura junto con los psicólogos que podemos enamorarnos y crear emociones a nuestra voluntad, todo es cuestión de conocer nuestro organismo más allá de lo que enseñan los libros de ciencias naturales; por ello cultivémoslo que estimula nuestro cuerpo: Sensaciones placenteras, paz, tranquilidad. El amor llega como la fe, haciendo a un lado la lógica y la razón.

No te estrese el pensar cómo serían las cosas, actúa. Si te da miedo y lo sientes en el estómago (asegúrate de que no es indigestión) has las cosas con miedo, si no tienes miedo, hazlas sin miedo.

La dulzura en la vida no la obtienes afuera, sino dentro de tus pensamientos; de tu manera de ver las cosas. Tú amargura es consecuencia de lo que piensas, no de lo que la gente a tu alrededor deja tirado para que lo recojas.

Posdata, el alcohol no soluciona tus problemas… el alcohol tampoco, pero si tus problemas requieren pensar, no busques el eterno oriente fermentado, encuentra la iluminación sobrio, y si tu problema es bonita y te hace sentir mal… yo vendo sotol.

Con mis mejores deseos de paz profunda:

Carlos Carrazco (El yerno ideal)

Carlos Felipe Carrazco Vega
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Empresario, escritor y autor compositor. Titulado en terapia física y rehabilitación. Participó en la antología de poesía "Letras mágicas" en la Asociación de Escritores del Noroeste del Estado de Chihuahua (ASENOCH).
Colaborador en Radio Net y asociaciones civiles.
Actualmente escribe artículos en el área de psicología, neurociencias y opinión político-social y es docente en secundaria en materias de matemática y física y de ciencias sociales en educación media superior.